2026-06-10
China inauguró el primer centro de datos submarino del mundo en las costas de Shanghái
La instalación está ubicada a nueve metros bajo el mar para aprovechar el agua fría del océano y bajar los costos de energía.
Esta semana se inauguró oficialmente en las costas de Shanghái, la ciudad más poblada de China, el primer centro de datos submarino a nivel global. Las instalaciones se ubican a unos 9 metros bajo la superficie del mar y a seis kilómetros de la costa, en una región tecnológica llamada Zona Especial de Lin-gang. La construcción de esta megaestructura costó cerca de 226 millones de dólares y busca solucionar el sobrecalentamiento de las computadoras que procesan información en el planeta.
“El data center es el espacio físico donde se alojan todos los dispositivos y la infraestructura que permite que funcionen nuestras aplicaciones cotidianas. Procesan, almacenan y transportan millones de datos cada segundo”, explicó Hernán Neirotti, especialista en infraestructura digital y gerente regional en Schneider Electric. El experto advirtió además que, con el avance de la IA (Inteligencia Artificial), estos lugares enfrentan nuevos desafíos porque los sistemas consumen mucha más energía y generan un calor extremo.
La gran ventaja de instalar estas computadoras abajo del agua es el ahorro en la refrigeración. El gobierno chino destacó que el centro submarino gastará una quinta parte menos de energía que uno normal en la tierra. Esto se logra porque el complejo se alimenta de un parque de ventiladores eólicos marinos y usa el frío natural del océano para enfriar las máquinas. De todas formas, los especialistas aclaran que es un proyecto piloto, ya que su capacidad es de 24 megavatios, una cifra menor a la de los centros tradicionales.
Esta alternativa marítima aparece en un momento donde el consumo de recursos de la tecnología está en la mira de todo el mundo. Según un informe de la Universidad de las Naciones Unidas (UNU), el gasto de agua para enfriar las computadoras en la tierra podría llegar a los 9.300 millones de litros para el año 2030. Ese número equivale a lo que necesitan todas las personas que viven en el África subsahariana durante un año entero para sus casas.
A pesar de los beneficios económicos, mudar las computadoras a los océanos ya genera fuertes quejas por el daño ambiental. Un reporte de la revista Wired detalló que un proyecto parecido que se hizo en California, Estados Unidos, calentó el agua del mar y perjudicó gravemente a los animales de la zona. Mientras los científicos debaten el impacto en la naturaleza, algunas empresas poderosas como SpaceX ya proponen otra idea que parece de película: mudar los centros de datos directo al espacio exterior.
Te puede interesar