PARANORMAL
Rocío Igarzábal reveló la experiencia paranormal que vivió con el marido de Georgina Barbarossa
En una experiencia que desafía las normas de lo racional, la actriz Rocío Igarzábal abrió un capítulo de su vida cargado de misterio. En una reciente participación en el stream de La Casa, una plataforma popular donde artistas suelen compartir anécdotas personales, Rocío trajo a colación una vivencia que parece pertenecer más al ámbito paranormal que al terrenal.
Rocío describió una noche peculiar compartida con la reconocida conductora y actriz, Georgina Barbarossa. Todo comenzó como una simple charla en el calor familiar de la cocina. Las dos mujeres, sumidas en una conversación sobre la vida y los recuerdos entrañables del Vasco Lecuna, esposo fallecido de Georgina, encontraron el ambiente alterado por un evento inexplicable. “Estábamos recordando mucho al Vasco”, indicó Rocío, antes de describir cómo la televisión se encendió de repente con un volumen estremecedor al finalizar una frase sobre él.
El sorprendente suceso se quedó grabado en la memoria de Rocío más por la reacción de Georgina que por el acto en sí. La calma con la que Barbarossa reprendió a lo invisible '¡Dale, Vasco! ¡Dejate de joder!'” reveló que no era la primera vez que esas manifestaciones se daban en su hogar. Rocío contó que se le erizó la piel en ese instante, incapaz de hallar una explicación lógica para lo ocurrido. "El control remoto estaba en la otra punta", afirmó convencida, reforzando la rareza del acontecimiento.
Georgina Barbarossa, quien parece tener una relación apacible con lo inexplicable, le contó a Rocío que sucesos como cuadros cayéndose solos han sido parte de su vida desde la partida de su esposo. Lejos de llenarse de inquietud, la actriz se mostró impasible, como si tal fenónemo fuese una parte aceptada de su cotidianidad.
Este incidente, lejos de aterrorizarlas, se convirtió en una anécdota divertida para las dos mujeres. Rocío, con humor y quizás un poco de superstición, recordaba su desesperada súplica al espíritu del Vasco: “Por favor, andate con Georgina. No te quiero acá conmigo”, añadió entre risas al compartir cómo lidiaba con una presencia que, según ella, simplemente estaba integrada como un aspecto viviente de la convivencia que un día compartió con su amiga Georgina Barbarossa.