MEMORIAS
Mario Pergolini contó los secretos de su viaje con Gustavo Cerati a Machu Pichu: “La gira fue…”
En una reciente aparición, Mario Pergolini, el reconocido conductor de radio y televisión, brindó un relato íntimo y emocionante sobre un viaje que había compartido con su amigo y legendario músico, Gustavo Cerati. La historia remonta a la época dorada de la icónica banda Soda Stereo, que lograba llenar estadios con su contagiante energía rockera. Sin embargo, esta narrativa no se centró en los estruendosos conciertos, sino en un momento de serena pausa que los llevó hasta las alturas de Machu Picchu.
Durante la conversación, Pergolini rememoró vívidamente la inusual experiencia que vivió junto a Cerati, cuando tomearon un día libre en medio de la extensa gira de Soda Stereo para recorrer el emblemático Camino del Inca. "Subimos 24 horas el Camino del Inca, lo hicimos juntos", recordó el conductor, intesificando la imagen de una conexión humana y profesional que trasciende el tiempo. Este episodio significó para ellos mucho más que un paseo turístico; representaba un santuario de serenidad lejos del bullicio del éxito de la banda.
El trayecto que los conduce a las ruinas incas fue también una aventura llena de esfuerzos, atravesando kilómetros de senderos escarpados en plena Cordillera de los Andes, con momentos marcados por risas y la compañía insuperable. La travesía permaneció intacta en la memoria de Pergolini no solo por la dificultad física, sino también por lo compartido, convirtiéndola en un símbolo personal de encuentro y amistad.
Sin embargo, volviendo a la actualidad, una reflexión humorística envolvió sus recuerdos. "¿Para qué hicimos esta estupidez, si se podía ir en tren?", comentó haciendo sonreír a todos. La revelación fue una vuelta inesperada en su relato, que transformó una travesía épica en una anécdota humana, con un desenlace casi cómico que enriquece aún más la historia.
El conducto, entre risas, confesó además que la altura, que usualmente representa un desafío, no le había afectado durante aquel emblemático día. Este viaje con Cerati, con quien compartía además un fuerte lazo tanto profesional como personal, es ahora no solo un testimonio del paso del tiempo y la evolución personal, sino también una celebración de la vida y sus vueltas inesperadas, donde el destino se halla muchas veces en el camino mismo. Podría parecer que no era más que un momento en un mundo ajetreado, pero el ascenso al Machu Picchu por el Camino del Inca sigue siendo una postal invaluable en el cofre de recuerdos de Mario Pergolini, decorado con humor y nostalgia a partes iguales.