El proyecto que busca rescatar el patrimonio natural de Viedma de un peligro invisible
Luego de meses de trabajo articulado entre diversas instituciones de la capital provincial, concluyó la elaboración del anteproyecto para una nueva Ordenanza de Arbolado Público en Viedma.
Así lo confirmó el defensor del Pueblo municipal, Marín Pérez Morando, en diálogo con el programa "Tocá Madera por Radio Noticias (105.5 MHz), donde destacó la necesidad de cambiar de raíz la mirada comunitaria y estatal sobre el cuidado ambiental.
El texto, que ya fue presentado formalmente ante los concejales y espera ser tratado en la próxima sesión legislativa, introduce modificaciones sustanciales respecto a la normativa vigente. Uno de los ejes principales será la creación de un Registro de Podadores Habilitados, una medida destinada a profesionalizar la actividad y evitar las habituales "mutilaciones" de especies arbóreas durante la temporada invernal.
“Queremos que el vecino que contrate el servicio tenga la tranquilidad de que el trabajo técnico es el correcto. Frente al cambio climático, las lluvias intensas y la amplitud térmica del verano, el árbol es todo beneficio; no solo hay que mantener lo que está, sino promover la forestación”, fundamentó Pérez Morando.
El proyecto incorpora además un concepto novedoso de "compensación" - entendiendo que un ejemplar juvenil no reemplaza de inmediato los servicios ambientales de un árbol de 40 años -, la preservación de especies históricas y la confección de un manual de usuario para guiar de forma práctica a los ciudadanos.
La redacción final contó con el aporte técnico de la Universidad Nacional de Río Negro (UNRN), la Universidad Nacional del Comahue (UNCo), el INTA, fundaciones civiles y el Poder Ejecutivo local.
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En la mira: "enjambres" de cables y perros sueltos
Aprovechando el espacio institucional en el Deliberante, el Defensor del Pueblo adelantó que la agenda de la Mesa de Trabajo Colectivo sumó dos problemáticas urbanas de fuerte impacto vecinal: la contaminación visual por el cableado en desuso y la superpoblación de fauna urbana.
Respecto al espacio aéreo, Pérez Morando fue categórico al catalogar los cables obsoletos como "basura en la vía pública" e instó al Municipio a avanzar con intimaciones firmes a las prestatarias de telecomunicaciones.
“En el microcentro hay un enjambre de líneas en desuso, principalmente de telefonía fija que ya casi no existe. La normativa nacional y local es clara: empresa que deja de usar un cable, tiene la obligación de retirarlo”, sentenció, recordando que los nuevos desarrollos inmobiliarios ya tienen la obligación de realizar conexiones subterráneas.
Finalmente, el funcionario remarcó que se busca dar una respuesta multisectorial a la problemática de los perros abandonados en la vía pública, coordinando acciones complejas junto a la Municipalidad, la Unidad de Regional de Epidemiología y Salud Ambiental (URESA), el Hospital Zatti y el área de Salud Ambiental de la provincia para morigerar los conflictos de convivencia urbana.