2026-05-14

Infraestructura en jaque: ¿cómo preparar la ciudad para las tormentas que vienen?

Referentes institucionales, académicos y vecinos, debatieron sobre los límites de los desagües pluviales y la necesidad de nuevas obras.

La creciente frecuencia de lluvias intensas en Viedma volvió a poner en discusión la necesidad de planificar medidas de prevención y adaptación frente al cambio climático. En ese marco, se desarrolló una charla abierta en la capilla Virgen Misionera, organizada por la Licenciatura en Ciencias del Ambiente de la Universidad Nacional de Río Negro y difundida por el bloque Patria y Futuro.

La actividad formó parte de una serie de acciones y espacios de concientización que vienen impulsándose desde distintos ámbitos académicos y políticos ante la necesidad de ampliar el debate sobre los efectos del cambio climático y sus impactos en ciudades como Viedma.

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Durante el encuentro se recordó que entre marzo y lo que va de mayo la capital rionegrina atravesó al menos tres períodos de lluvias intensas, situaciones que dejaron en evidencia las complicaciones que presenta la ciudad para el normal escurrimiento del agua debido a su geografía y a las características de varios sectores urbanizados.

Uno de los aspectos que surgió durante las exposiciones fue que el avance de nuevas urbanizaciones dependerá cada vez más de estudios de prefactibilidad vinculados a las cotas del río y a la capacidad de drenaje natural del terreno, con el objetivo de determinar si es viable el correcto escurrimiento del agua de lluvia.

También se planteó que distintos barrios de Viedma se encuentran en zonas bajas y que, en algunos casos, fue necesario elevar terrenos para avanzar con obras e infraestructura. En ese contexto, no se descartó que futuros desarrollos urbanos requieran alteos para permitir construcciones y evitar complicaciones ante eventos climáticos extremos.

Otro de los puntos abordados fue la dependencia de la ciudad de sistemas de bombeo para el desagote del agua acumulada. Según se explicó, las bombas actualmente operativas funcionan prácticamente al límite de su capacidad durante episodios de precipitaciones intensas.

La primera exposición estuvo a cargo de Florencia Agosto, quien se refirió al manejo de residuos y la importancia de la educación ambiental para reducir el impacto de las lluvias en los barrios. Entre otros conceptos, remarcó la necesidad de reciclar y disminuir la cantidad de residuos que salen diariamente de las viviendas, con el objetivo de evitar obstrucciones y acumulación de basura en desagües y canales.

En una de las presentaciones también se destacó el rol de las juntas vecinales en la promoción de cursos de educación ambiental y en la generación de estrategias comunitarias para mejorar la gestión de residuos.

La segunda exposición fue realizada por Marina Winter, quien abordó los riesgos sanitarios asociados a las inundaciones y al estancamiento del agua. La especialista habló sobre la proliferación de mosquitos y bacterias y explicó los riesgos de enfermedades transmitidas por animales.

Entre ellas se mencionó la leptospirosis, una enfermedad bacteriana que puede transmitirse a los seres humanos a través de la orina de animales infectados, especialmente roedores, perros, vacas, cerdos y caballos.

De la actividad también participaron la concejal Vanessa Cacho y el defensor del Pueblo municipal, Marín Pérez Morando, quien aportó su experiencia vinculada al trabajo realizado años atrás sobre nuevas urbanizaciones y las problemáticas que generan las inclemencias climáticas en distintos sectores de la ciudad.

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