2026-05-14

Fue a juicio por golpear a su ex pareja que estaba embarazada: qué pena le dieron

El acuerdo, mediante un procedimiento abreviado, estuvo al borde del fracaso. Pero se recompuso tras un cuarto intermedio al aclararle los términos. Los detalles.

El 23 de abril de 2025, un joven identificado como Brian Ceballos Cárdenas, agredió a su ex pareja en el barrio Inalauquen de Viedma y le produjo varias lesiones. El caso tuvo varias instancias judiciales, pero finalmente hoy se llegó a una condena concreta.

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La audiencia de esta mañana se produjo en el salón del Anexo del Poder Judicial, con la dirección del juez de Juicio, Guillermo Bustamante, la fiscal Mariana Giammona y la defensa oficial a cargo de Graciela Carriqueo, en una caratula por lesiones agravadas por el vínculo y por mediar violencia de género y resistencia a la autoridad.

Según expuso la fiscal, el hecho ocurrió el 23 de abril de 2025 alrededor de la 1:25 de la madrugada en el sector del jardín del Inalauquen, ubicado sobre la calle Mata Negra. Allí, el imputado golpeó a su pareja con la mano abierta en el rostro.

Policías acudieron ante un llamado de un vecino y allí la joven dijo que no quería denunciar, pero sí pidió que la acompañen hasta la casa de Ceballos Cárdenas, ubicada en inmediaciones, para poder retirar sus pertenencias. Una vez en el departamento, la volvió a agredir y forcejeó con el personal policial.

El juez Bustamante presidió la audiencia de juicio abreviado por violencia de género.

 

De acuerdo a la acusación, las lesiones fueron certificadas posteriormente por el médico policial, quien constató inflamación en las mejillas y hematomas en las piernas, con un tiempo de incapacidad inferior a un mes.

Siguiendo la reconstrucción del episodio, en un primer momento la mujer manifestó que no quería denunciar a su pareja y solo pretendía retirar sus pertenencias. Sin embargo, la situación escaló minutos después. “Al salir de la vivienda, Ceballos Cárdenas la persiguió y volvió a agredirla, por lo que finalmente terminó radicando la denuncia penal”, detalló la fiscal.

La causa tuvo además intervención de la Oficina de Atención a la Víctima (Ofavi), que determinó un riesgo medio para la mujer. En ese contexto, inicialmente se intentó avanzar con una suspensión de juicio a prueba, aunque el beneficio terminó cayéndose por incumplimientos.

Entre las condiciones que debía cumplir el imputado figuraban una prestación económica y la realización de un tratamiento psicológico, pautas que nunca fueron completadas. “Hasta el 17 de septiembre tuvimos la suspensión de juicio a prueba para ajustar las pautas. Pero no cumplió”, explicó Giammona.

La fiscal Giammona relató en forma pormenorizada la situación de agresiones y los intentos por buscar una salida alternativa.

La situación personal de la víctima también atravesó todo el proceso judicial. Según surgió en la audiencia, la joven estaba embarazada durante el trámite de la causa y posteriormente tuvo una hija en común con el imputado. No obstante, la fiscal aclaró que nunca retomaron la convivencia ni la relación de pareja y que, desde entonces, no se registraron nuevos hechos de violencia ni actos intimidatorios.

Frente al fracaso de la "probation", las partes avanzaron hacia un juicio abreviado con una pena acordada de seis meses de prisión en suspenso, teniendo en cuenta que el acusado no posee antecedentes penales y reconoció los hechos.

Además, se establecieron estrictas pautas de conducta: fijar domicilio, someterse al control del Instituto de Asistencia de Presos y Liberados (IAPL), realizar un tratamiento terapéutico por consumo problemático y mantener una prohibición total de contacto con la víctima.

También se dispuso una restricción de acercamiento de 300 metros respecto al domicilio de la mujer, en el barrio Lavalle de esta ciudad, así como la prohibición de cualquier acto molesto, ya sea personalmente o por terceros.

Pero cuando parecía que todo estaba encaminado, la audiencia ingresó en un momento de fuerte incertidumbre. En pleno desarrollo del acuerdo, el imputado expresó que no quería reconocer haber ejercido violencia de género, una condición clave para sostener el juicio abreviado. La situación obligó a realizar un cuarto intermedio y puso en riesgo el acuerdo alcanzado.

El imputado por violencia de género y su abogada defensora en la audiencia de hoy.

 

Tras varios minutos de pausa, finalmente recapacitó y volvió a tomar la palabra ante el tribunal. “Sí acepto, no había entendido los términos”, dijo y reconoció que ya venía realizando un curso de masculinidades para cambiar su conducta.

Luego de la aceptación definitiva, la fiscalía dejó abierta la posibilidad de futuros ajustes si fueran necesarios, especialmente por si el hombre quiere entablar algún tipo de vínculo con su hija. “Si hay alguna situación que requiera el ajuste de pautas vamos a convalidar un ajuste”, sostuvo Giammona.

De esta manera, el proceso avanzó hacia la homologación del acuerdo abreviado, que será confirmado en los primeros días de la semana que viene por parte del magistrado Bustamante.

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