Un adolescente quiso saber quién era el padre y recurrió a la justicia
Un juzgado de Familia de esta ciudad inició un trayecto administrativo buscando resolver una conmovedora historia donde quedó en juego la complejidad emocional de los lazos familiares a partir del pedido de un menor de edad de conocer su origen biológico.
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Tiempo atrás interpuso una demanda, contra un conocido de la familia, por filiación extramatrimonial. Relató en ese sentido que desde temprana edad manifestó interés en conocer la identidad de su progenitor biológico y que, tras la realización de una prueba genética respecto de otra persona, cuyo resultado descartó tal vínculo filial; su madre concluyó que la figura paterna correspondía a quien demandó, en virtud de la relación de noviazgo que mantuvo con éste durante tres años, incluso en otra ciudad.
Aclaró que en su infancia mantuvo trato con quien terminó demandando pero sin saber que era su progenitor, argumentando además que siente el apremio de reclamar por su identidad, además de presentar necesidades económicas por la escasez de recursos de su madre; y como pretende seguir estudiando una carrera universitaria, solicitó que se fijen alimentos provisorios para atender urgentemente a sus gastos. Respecto de esto último, la jueza María Laura Dumpé, a cargo de la Unidad Procesal Nº 7 de Familia, fijó una cuota alimentaria de carácter temporal.
Sin embargo, al profundizar el caso frente a las normas procesales dentro del Código Civil y Comercial (CCyC) -privilegiando el derecho a la identidad en este caso- llamó al presunto padre, éste no se presentó continuando con una importante historia de evasivas desde que se enteró de la paternidad cuando era novio de la madre del muchacho.
Si bien fue imposible practicar ADN -buscando establecer una señal biológica más fehaciente- hubo varios testimonios al respecto que señalaban al hombre como el padre, incluso coincidiendo con las características físicas -muy particulares por el color del cabello- entre el adulto y el joven. Finalmente, luego de las investigaciones y evaluaciones realizadas se comprobó la filiación paterna de quien se niega a aceptarlo.
El juzgado optó por no alterar la estructura familiar, y en consecuencia ordenó que se mantenga el apellido materno y que en seis meses deberá iniciar una nueva demanda para confirmar la cuota alimentaria tomando en cuenta que pretende seguir estudiando, indicó el fallo difundido a través del sitio web del Poder Judicial.