2026-05-13

¿Es necesario podar siempre? La advertencia del INTA sobre una costumbre que daña la ciudad

Explicaron por qué la poda sistemática es un error que debilita la salud de los ejemplares.

Con el avance del otoño y la cercanía del invierno, las veredas de la capital rionegrina comienzan a llenarse de ramas y troncos. Es la señal de que la temporada de poda comenzó, una actividad que para muchos vecinos es casi una obligación anual.

Sin embargo, desde el INTA Valle Inferior, el mensaje es contundente: esa costumbre de intervenir los árboles "porque sí" está dañando seriamente el patrimonio ambiental de la ciudad.

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En diálogo con el programa "Tocá Madera", de Radio Noticias (105.5 MHz), el ingeniero forestal Manuel García instó a la comunidad a repensar la relación con el arbolado. "Intentamos reforzar el mensaje de que el arbolado urbano se tiene que intervenir solo si están claros los objetivos. No es justificativo que los árboles pierdan las hojas para que salgamos indiscriminadamente a podar", sentenció.

García fue categórico al desmitificar la idea de que la poda debe ser un ritual periódico. Según el especialista, los árboles en entornos urbanos cumplen funciones vitales: regulan la temperatura, reducen la velocidad del viento y mejoran la calidad del aire. Cuando un vecino realiza un "desmoche" (corte severo de las ramas superiores) de forma rutinaria, lo único que logra es anular estos beneficios.

"Si todos los años salimos y desmochamos los árboles, perdemos la sombra y la protección que son, en definitiva, la razón por la cual los pusimos en la vereda", explicó el ingeniero.

Además, señaló que un árbol mal podado se vuelve más vulnerable a enfermedades y debilita su estructura, lo que aumenta el riesgo de accidentes durante los temporales.

¿Cuándo sí es necesario intervenir?

Lejos de promover el abandono total del arbolado, la recomendación del INTA se centra en la práctica de una poda consciente. Esto implica entender que el árbol solo debe ser intervenido cuando existen razones de fuerza mayor que justifiquen el corte.

Entre las causas válidas se destacan, en primer lugar, las cuestiones de formación, fundamentales durante los primeros años de crecimiento para guiar la estructura del ejemplar.

Asimismo, existen razones sanitarias que obligan a actuar cuando se detectan ramas enfermas o muertas que representan un peligro inminente de caída. Finalmente, la poda se justifica por motivos de seguridad y servicios, específicamente cuando el follaje obstruye elementos vitales de la infraestructura urbana - como luminarias, semáforos o cables - o cuando dificulta el libre tránsito peatonal en las veredas. Por fuera de estos escenarios, la mejor acción es permitir que el árbol conserve su copa natural.

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NoticiasNet · Manuel García (Ingeniero Forestal del INTA Valle Inferior) - Recomendaciones para la poda

El rol de los frentistas y los profesionales

El ingeniero también advirtió sobre la presión que los vecinos suelen ejercer sobre los podadores. "Muchos podadores son conscientes de que no deben hacer podas tan severas, pero el vecino les solicita el desmoche. Hay un trabajo grande de concientización por hacer con el ciudadano frentista", remarcó.

Para evitar daños irreparables, García recomendó consultar el listado de podadores certificados del municipio. "Necesitamos que Viedma tenga cada vez más árboles y que estén bien formados para que, como comunidad, gocemos de sus beneficios. Si las razones para podar no están claras, simplemente no lo hagamos", concluyó.

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