Un engranaje invisible de la Legislatura: el trabajo de Asuntos Legislativos ante cada sesión
Cuando uno piensa en la Legislatura, lo primero que se viene a la cabeza son los legisladores y las leyes que se trabajan y salen del recinto parlamentario. Sin embargo, detrás de cada proyecto hay toda una estructura que sostiene y le da forma y seguimiento desde que ingresa hasta que se publican en el Boletín Oficial.
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El área que se ocupada de todo este recorrido es el Departamento de Asuntos Legislativos, supervisada en la actualidad por el director general de Asuntos Legislativos, Boris Kucich. Para conocer el detrás de escena, NoticiasNet charló con otro de los responsables, el jefe de Departamento, Sergio Alarcón.
Hablamos de una de las pocas oficinas públicas que no descansa, que arranca a las 7.00 con Marta Ansola, Olga Peña, Emiliano Álvarez Guerreiro, Norma Catriman, Juan Fuentes Ríos y Selva Marina Bahamonde. Y sigue por la tarde, hasta las 19.30, con los agentes Walter Serrano, Clemente Aramendi, Raquel Coggiola y Damiana Roux.
“Acá se hace la recepción de los proyectos que los legisladores presentan todos los días. Las iniciativas para el tratamiento de las comisiones. Recibimos el proyecto en las dos funciones que ellos presentan, con la firma analógica y ahora está la firma digital. Entonces tenemos las dos opciones. Nos pueden mandar por vía mail el proyecto, nosotros corroborar que se firmó digitalmente con Mi Argentina y se recibe el proyecto y se arma”, explicó.
El jefe de Departamento de Asuntos Legislativos, Sergio Alarcón. Fotos: Emanuel Mirenghi
Luego de ese primer paso, se le da colaboración al Secretario Legislativo y al Director General de Asuntos Legislativos en las cuestiones de a qué comisiones debería ir ese proyecto. “La decisión final la tienen ellos. Nosotros colocamos más o menos por el tema y armamos el expediente. El Secretario lo firma y después se hace el despacho a las comisiones. Ya queda a disposición de las comisiones para que lo puedan tratar”.
Concluida esa primera etapa, viene el momento en el que se empiezan a tratar. “Eso es cuando les toque… cuando haya una reunión, cuando haya una orden del día y sesión”, remarcó.
Por otro lado, explicó que ellos reciben los asuntos, ya sean los oficiales como los particulares, de organismos que pueden -o no- depender del Estado. “Algún particular que tenga alguna iniciativa también la puede traer. Se recibe en la mesa de entrada de la Legislatura. En ese caso va directamente al presidente (actualmente Pedro Pesatti), que después hace un pase a Secretaría y después a nosotros”.
Regresando a las comisiones, señaló: “Nosotros somos los que una vez que comisiones tenga una fecha de reunión, una vez que ellos finalizan, vuelve el expediente a nosotros. Acá lo confeccionamos para hacer un listado de todo lo que sale de ahí para que se confeccione un listado que se llama de labor parlamentario, es el expediente que va a estar para la sesión. Que lo traten o no es otro tema. Pero tienen ya el trámite parlamentario, las comisiones ya terminaron”.
Alarcón explicó que diariamente reciben muchísimos expedientes, entre 250 y 300 entre comunicaciones, declaraciones y leyes. “Nosotros confeccionamos el listado y lo ponemos a disposición en una reunión que se hace en labor parlamentaria. Ahí se reúnen los presidentes de los bloques y deciden que expediente va a ir a la orden del día para ver la extensión. Mientras más leyes, más larga es la sesión”.
“Ellos deciden ahí y yo después confecciono un orden del día en relación a eso. Todo tiene su trámite administrativo. Y una vez que se confecciona, se hace el orden del día, se pone a tratamiento de la Cámara. Una vez que toma el tratamiento la Cámara, esos expedientes vuelven a mí para que yo le dé un tratamiento, porque cambian las documentaciones de los números, del número de ingreso al número de aprobado, tiene otra numeración, igual que las leyes. Tiene un número de entrada y después tiene un número de ley que es por el bien oficial”, remarcó.
Con las leyes ya tratadas, se envían al Ejecutivo para que se promulguen o al organismo competente, en el caso de las comunicaciones y declaraciones. “Cuando no hay sesión sigue el movimiento igual porque nosotros vivimos ingresando proyectos, se hace toda la carátula del proyecto, se envía a comisión. Es continuo de mañana y tarde. Esto es una oficina que funciona y no tiene cierre, tiene mañana y tarde, funcionalidad directa, todo el año. La única área que deja guardias”.
Una vez que sale el Boletín, se le da el número de registro de la ley y se lo publica para la página oficial. “Todo eso, desde que inicia el expediente hasta que finaliza, que vendría a ser la ley con el número, lo hacemos nosotros. Viene acá continuamente. Va y vuelve, todo se alimenta y pasa por nosotros”, explicó Alarcón que, en su caso, también colabora con la Cámara cuando hay sesiones.
¿Cómo se trabaja el día de sesión? “Trabajamos de corrido. No tenemos entrada ni salida. Este Parlamento es el único que no tiene entrada ni salida. Por día anteriores a una sesión y posteriores no tenemos entrada ni salida y nadie se puede pedir nada hasta que no se finalice el trámite”.
Consultado sobre cómo se distribuyen las tareas, explicó: “Todos saben todo. Esto no deja de funcionar porque falta tal persona. Entonces, como todos saben todo, pueden rotarse. En el caso de que faltara esa persona, se sigue haciendo igual. Lo hace otro, no hay problema”.