Alertan por ráfagas de viento que podrían superar los 100 kilómetros por hora
El meteorólogo Germán Heisenreich dialogó con Radio Noticias (FM 105.5) advirtió que el este de Río Negro atraviesa una situación climática “atípica” para esta época del año, marcada por la presencia de un ciclón extratropical que ya comenzó a impactar sobre la Patagonia con fuertes vientos, ráfagas intensas y descenso de temperaturas.
Durante la entrevista radial, el especialista explicó que el fenómeno responde a un proceso de “ciclogénesis”, es decir, la formación y desarrollo de un sistema de baja presión alimentado por una fuerte disponibilidad de humedad.
“Son ciclones extratropicales que tienden a nacer en áreas tropicales por mucha abundancia de humedad. Este año tuvimos un marzo y un abril con mucha humedad, incluso en el este de Río Negro, y eso favoreció este tipo de dinámica”, señaló.
Heisenreich sostuvo que el ciclón actualmente se encuentra frente a la Patagonia y al sur de la costa bonaerense, una posición que provoca el ingreso sostenido de vientos del sudoeste sobre toda la región.
En este sentido, explicó: “El problema principal no son las lluvias, sino el viento. Vamos a tener vientos constantes de 50 a 60 kilómetros por hora, con ráfagas que podrían alcanzar entre 70 y 80 kilómetros, e incluso superar los 100 kilómetros por hora durante la noche”.
Según indicó, el momento más delicado se dará entre las últimas horas de la tarde y la madrugada del sábado, especialmente en el este rionegrino, que incluye Viedma, San Antonio Oeste, Las Grutas, Conesa y Sierra Grande.
“Hay que estar precavidos y, si es posible, resguardarse. No estamos hablando de lluvias extremas, pero sí de ráfagas que podrían provocar problemas en estructuras o situaciones peligrosas en la vía pública”, advirtió.
El especialista aclaró que no habrá viento extremo constante, aunque insistió en la necesidad de tomar recaudos. “El oyente no tiene que pensar que todo el tiempo habrá viento de 100 kilómetros por hora, porque sería una situación gravísima. Pero sí habrá ráfagas fuertes dentro de un contexto de viento sostenido muy importante”, detalló.
En relación a las precipitaciones, recordó que marzo fue particularmente lluvioso en el este de Río Negro, con registros que alcanzaron entre 80 y 100 milímetros en algunas zonas, cifras que duplicaron los valores normales para la época.
“Eso generó un acopio de agua muy interesante para toda la región. Abril fue más seco, pero ahora vuelven lluvias de mantenimiento que ayudan mucho a las pasturas y al sector ganadero”, apuntó.
Además, Heisenreich remarcó que este episodio marca el ingreso más fuerte de aire frío en lo que va del año. “Hasta ahora el otoño venía atrasado en cuanto al frío. Este es el primer ingreso importante de aire frío desde el sur de la Patagonia y nos va a dejar al menos diez o quince días con condiciones más invernales”, señaló.
Sin embargo, descartó que se proyecte un invierno extremadamente riguroso. “No se observan por ahora configuraciones de aire polar intenso. El Atlántico está más cálido de lo normal y eso modera las temperaturas. Probablemente tengamos un invierno más bien moderado, aunque con períodos fríos”, puntualizó.
También anticipó que podrían registrarse buenas nevadas en sectores cordilleranos de la Patagonia, Neuquén y Mendoza, algo que podría favorecer al turismo invernal después de una temporada floja el año pasado. “Las perspectivas son interesantes para la cordillera, con mejores chances de nieve y precipitaciones normales o levemente superiores a lo habitual”, sostuvo.
Finalmente, insistió en que las próximas horas serán clave para evitar complicaciones. “Por ahora hay que cuidarse del viento y esperar que el sábado amaine un poco la situación”, concluyó.