2026-05-06

Fue a comprar pan y lo mataron: la condena pasó por el Tribunal de Impugnación

La defensa dijo que la Fiscalía tuvo “una visión de túnel” y que los magistrados de juicio siguieron esa tónica. Qué dijeron y qué respondió el Ministerio Público Fiscal, en el proceso por la muerte de Jonathan Caracciolo, cuyo veredicto recayó en Yuthiel Huinca sentenciado a seis años y cuatro meses de prisión.

El crimen de Jonathan Caracciolo, el joven que fue a comprar pan y murió por una bala perdida entre las calles 20 y 29 del barrio 30 de Marzo, el 4 de julio de 2023 pasado, tuvo una nueva instancia judicial.

Hoy se concretó una audiencia ante el Tribunal de Impugnación (TI) por el crimen que conmovió la ciudad, luego que en primera instancia se condenó a Yuthiel Huinca a seis años y cuatro meses de prisión por ser responsable de los delitos de portación ilegítima de arma de guerra y homicidio culposo, pero en esta oportunidad la defensa del responsable pidió nulidades. La audiencia fue pedida por la defensa oficial buscando revertir lo actuado por un tribunal de marzo pasado.

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Hoy, el triunvirato de María Rita Custet Llambí, Miguel Ángel Cardella y Adrián Zimmermann escuchó con atención el pedido de impugnación de la defensa, integrada por Pedro Vega y María Paz Álvarez. Estuvieron como contraparte acusadora el fiscal Guillermo Ortiz y la abogada querellante Ailín Núñez Fernández (quien adhirió en un todo). Además de los equipos técnicos, estuvieron presentes el condenado Huinca, la viuda de Caracciolo, Angélica Riquelme, y una parte del seno familiar de Huinca.

Los pedidos de la defensa

Pedro Vega, defensor de Yuthiel Huinca durante el proceso oral y público. 

 

En primer término, el letrado Pedro Vega dijo que la sentencia del 6 de marzo de este año "se ha basado en pruebas de la acusación, valoradas de manera arbitraria. La teoría del caso es que Huinca no estuvo en la noche en la que se produjeron los disparos. Solicitamos al tribunal que se tomen el trabajo de ver las declaraciones de nuestros testigos y hubo una valoración arbitraria con contra exámenes ignorados".

En este sentido, indicaron: "Hay una valoración parcializada, se apartó de la sana crítica que debe seguir un tribunal. La palabra contra examen no aparece en ninguna parte de la sentencia. Olga Toro dijo que la persona que tiraba lo hacía su casa y en el debate dijo lo contrario, que fue en sentido contrario. Dijo que la moto era una Cross blanca, cuando la moto de Huinca es negra y no es motocross". 

Yuthiel Huinca fue condenado a seis años y cuatro meses de prisión por el homicidio de Caracciolo.

 

Asimismo, mencionó que otros testigos no le vieron la cara a su defendido e incluso uno "reconoció al tirador como a una persona morruda, cuando Huinca es alto y delgado". Por otro lado, expuso que Norma Toro, otra testigo de la misma familia a la que le balearon la casa, escuchó a uno de los amigos con los que estaba en un cumpleaños y éste le mencionó haber visto a Huinca. A entender de Vega, es una "testigo de oídas" y no una "fuente directa". 

En otro tramo, cuestionó que una mujer que lo vio en una moto a Huinca no pudo precisar el mismo modelo ni el color del vehículo secuestrado e incluso cuestionó que la Fiscalía le mostró una foto de la moto original días antes del juicio, algo que está prohibido.

En otro orden, expuso que en el "contra examen" del licenciado geólogo Martín Arce, encargado de valorar los residuos de pólvora en las manos de Huinca y en las manoplas de su moto, "no tiene capacitación en criminalística y no puede analizar cómo llegaron esos residuos a cada una de las muestras.  De hecho, reconoció que no pudo dar cuenta de que efectivamente Huinca haya disparado". 

Además, replicó que el perito Pedro Quilográn, dijo que "entre toda la información que analizó, no puede afirmar categóricamente que la bala que mató a Caracciolo fue del arma usada por Huinca. La fiscalía encontró un arma de fuego y se empecinó a culpar a Huinca en una visión de túnel". Y, cuestionó que el arma secuestrada y que presuntamente habría sido el arma homicida no pudo vincularse con Huinca en ninguna parte del proceso. 

Asimismo, Vega puntualizó que la cámara que grabó cuando Caracciolo fue baleado, de un almacén de calles 20 y 29, tiene un desfasaje de horarios. De esta manera, en la filmación apareció que el disparo fue minutos antes de las 23, pero en realidad habría sido cerca de las 23:18. En tal aspecto, remarcó que "hubo imprecisión en los horarios y hubo una divergencia de horario. A Huinca se lo imputó por un hecho entre las 23 y 23:15 horas y el dueño del almacén lo colocó fuera del rango horario a Huinca". Agregó también que la primera llamada al 911 fue a las 23:24 horas, pocos minutos después del tiroteo. 

Por otra parte, manifestó que Huinca luego llamó con el celular de su pareja Lucía Miler Artiaga a la mamá de Maximiliano Toro, con quien se había peleado en la tarde del mismo día, y allí las antenas de ese teléfono lo habrían ubicado al condenado en el barrio Guido. 

A su turno, la defensora María Paz Álvarez, argumentó: "La acusación nunca pudo probar que Huinca estuvo en el lugar del hecho ni que portaba el arma ni que fue quien efectuó el disparo que mató a Caracciolo. El arma se halló cuatro meses después en otro legajo, en Carmen de Patagones. Ni la fiscalía ni el tribunal logró acreditar una vinculación con Huinca. En el control de acusación no se dijo que esa arma tenía vinculación con Huinca. Los testigos no le vieron la cara, dijeron que los que disparaban estaban encapuchados". 

Los argumentos del bloque acusador

El fiscal Guillermo Ortiz contestó cada una de las controversias expuestas por la defensa. 

 

Después de más de una hora de exposición de la defensa, Ortiz contestó cada una de las controversias. En su relato, comenzó: "No coincido en que no se ignoraron las pruebas y la teoría del caso de la defensa. La sentencia tiene un seguimiento de la sana crítica, analizando todas las pruebas en conjunto. Se le atribuye a Huinca haber disparado de manera imprudente y temeraria y en esa acción impactó una bala contra Caracciolo en calles 20 y 29. El horario fue a partir del relato de Angelica Riquelme, la viuda. Caracciolo fue a comprar pan cerca de las 23 horas, Miguel Acuña (un amigo) dijo que llegó a su casa a las 22:45 y diez minutos después fue a la esquina de calles 20 y 29, donde está el negocio donde murió Caracciolo. Junto con Garrido (otro conocido) estuvieron escuchando los disparos".

En esta línea, continuó: "Caracciolo dijo que a la tarde hubo una pelea entre los Toro y los Huinca, y allí sintió un disparo en el abdomen. Entre la primera zona de disparos y el lugar donde Caracciolo fue herido hay 187 metros de distancia (entre las calles 29 y 19) y entre la otra zona de disparos hay 136 metros (calles 29 y 16). Los principales testigos dicen que los tiroteos comenzaron a las 23:15 horas. Se ve exactamente cuándo Caracciolo se toca el abdomen y cayó herido y eran las 22:58. Según el atraso de la cámara, el hecho tendría que haber sido entre las 23 y 23:20 horas. Guillermo Rodríguez, operador del 911, da cuenta que la llamada de emergencias fue a las 23:24 horas. Garrido presenció cuando Caracciolo fue herido y pasaron varios minutos entre que fue hasta su casa y llamó al 911".

Y reforzó: "Se encontraron 51 vainas servidas en el lugar y jamás se había escuchado una seguidilla de disparos así en ese lugar. Hubo más de una persona disparando, pero se reconoció a Huinca como el tirador que mató a Caracciolo. Norma Toro estaba festejando un cumpleaños y ante la balacera pidió que se agachen todos. Teniendo en cuenta todos los relatos, que se analizaron en conjunto, la sentencia confirmó que el hecho fue entre las 23 y 23:19 horas".

En la misma sintonía, nombró que el perito Ramón Díaz hizo un rastrillaje y encontró entre 29 y 14 20 vainas encontradas de 9mm y 31 vainas del mismo calibre entre 29 y 16 y manchas de sangre cerca de un poste en 29 y 20, al lado de donde Caracciolo fue baleado.

Ortiz también aclaró: "No logramos establecer el arma que disparó Huinca. Lo adecuado era hacer un secuestro en el lugar. Pero cuatro meses después se secuestró el arma con vainas parecidas. Los elementos de la sentencia que condenan a Huinca es que lo ubicaron en el lugar, no por el arma secuestrada. Se llega a la autoría de Huinca por la reconstrucción del perito Castillo y la pericia de Pedro Quilogran. Huinca estuvo en el lugar porque se tomó el relato de una testigo protegida, que dijo que el 4 de julio de 2023 salió de su iglesia y lo vio a Huinca ingresar por la calle 30 en una moto, fue a las 22:45 y llevaba un arma en el bolsillo de su campera, le pasó por enfrente y lo vio".

Otro testigo clave dijo que "estaba festejando un cumpleaños en la casa de Norma Toro y que empezaron a tirar disparos entre 29 y 14. Se tiró abajo de un auto para esconderse y reconoció a Huinca, que tenía dos armas. Maximiliano Toro y Yuthiel Huinca se pelearon a la tarde. Huinca perdió la pelea y dijo: 'Esto tiene vuelta, va a haber vuelta'".

Pronunció también que "Olga Toro reconoció a Huinca porque estaba con pasamontañas, pero luego se lo sacó, hizo un grito de exaltación y luego se fue corriendo en la moto. No hay ningún testigo que haya visto que había un enfrentamiento armado" y dirigió que, en la pelea de la tarde con Toro, Huinca amenazó: 'Enchalequense, los voy a matar a todos'". 

Otro punto que sostuvo la acusación de Ortiz fue que Huinca fue al otro día a la Comisaría 30 y entregó la moto de su novia Miler Artiaga, y allí le hicieron el barrido de pólvora. La misma chica precisó: “Estuvimos en la casa con las niñas, Huinca hizo una tortilla de papas y vino una vecina. Después de pasar por la comisaría miramos una película, nos dormimos y estuvimos todo el día en la casa”. Ante esa declaración, Ortiz se preguntó: "¿Huinca cómo terminó con rastros de pólvora en ambas manos y en las manoplas de la moto sí estuvieron todo el día en la casa?".

"Más allá del color y las características de la moto, lo vieron en el lugar y no hubo ningún enfrentamiento entre bandas", dijo el fiscal y cerró con respecto a la pena que "no hubo ninguna arbitrariedad, los jueces contemplaron todos los caracteres mensurables". 

Por lo expuesto entre las partes, ahora el Tribunal de Impugnación definirá en los próximos días si confirma la sentencia original de los jueces Marcelo Chironi, Marcelo Álvarez y Carlos Reussi en todas sus partes o si se pedirá una revisión de la condena. 

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