Entre el estigma y la falta de acceso: el duro reclamo de las familias neurodiversas
Las barreras que enfrentan las personas con autismo y otras condiciones dentro de la neurodiversidad siguen presentes en distintos ámbitos de la vida cotidiana, desde el acceso a servicios hasta la comprensión social.
Así lo plantean madres autoconvocadas de Viedma, quienes, a partir de sus propias experiencias, impulsan espacios de intercambio y concientización.
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En diálogo con NoticiasNet, Nahir Páez explicó que el recorrido comenzó tras el diagnóstico de sus hijos. “Somos mamás que, tras haber recibido el diagnóstico, fuimos ahondando en herramientas y recursos para poder acompañar los desafíos en su desarrollo”, señaló.
A partir de ese proceso, comenzaron a identificar dificultades que exceden lo individual y se trasladan al plano social. Al respecto, Nahir Paez indicó que “cuando hablamos de barreras en el ejercicio ciudadano, hablamos de lo cotidiano, de derechos que muchas veces se ven vulnerados”.
Ejemplificó que no se trata solo de infraestructura: “No solamente hablamos de accesibilidad con una rampa, sino también en el contexto educativo, en el trabajo o en algo tan simple como ir a un supermercado”, dijo.
En ese sentido, remarcó que una de las principales limitaciones es la falta de empatía y de comprensión. “Para una persona neurodivergente, el funcionamiento de su sistema nervioso hace que viva de manera diferente, y eso requiere de la mirada empática del otro”, sostuvo.
Otro punto central es el desconocimiento de derechos, ya que, según expresó, “existen leyes y normativas, pero muchas veces no se conocen y mucho menos se aplican”.
Frente a este escenario, el colectivo propone avanzar hacia una mirada más amplia. “Ya no hablamos ni de inclusión ni de exclusión, sino de convivencia y de igualdad de oportunidades”, afirmó.
En esa línea, subrayó la necesidad de visibilizar lo que se conoce como “discapacidad invisible”. “El autismo no se ve a simple vista, pero conlleva un montón de singularidades. Lo importante es que, al conocer esto, las personas dejan de ser invisibles”, expresó.
Las madres autoconvocadas participan de distintos espacios abiertos para compartir herramientas y experiencias, en articulación con instituciones y actores de la comunidad. En ese marco, durante abril - mes de concientización sobre el autismo - la Municipalidad de Viedma impulsó charlas colectivas para ampliar el abordaje de la temática y promover instancias de intercambio.
Finalmente, Páez remarcó el valor de la información para generar cambios concretos. “Nos aferramos a una frase que dice que lo que no se ve no se contempla, y lo que no se contempla no existe. Por eso buscamos brindar herramientas para poder ver y comprender al otro”, concluyó.