2026-05-05

El Gobierno reglamentó el Régimen de Incentivo a la Formalización Laboral

La medida forma parte de uno de los puntos centrales de la reforma laboral impulsada por la administración de Javier Milei.

El Gobierno nacional ha dado un importante paso hacia la formalización laboral con la reglamentación del Régimen de Incentivo a la Formalización Laboral (RIFL), centrado en el fomento del trabajo formal en el sector privado, con un claro objetivo de reducción de la informalidad sostenible en el tiempo. Publicada en el Boletín Oficial a través del Decreto 315/2026, la norma recibió la firma del presidente Javier Milei y de principales figuras ministeriales, indicando el sólido respaldo gubernamental a esta política laboral.

Lee también: Inflación de abril: consultoras privadas estiman una fuerte desaceleración en torno al 2,5%

El corazón de este régimen radica en una propuesta de alivio fiscal para los empleadores, quienes verán reducidas sus contribuciones patronales de manera progresiva durante un periodo inicial de cuatro años desde el inicio de cada nueva relación laboral. Este incentivo está diseñado para abarcar relaciones laborales establecidas entre el 1° de mayo de 2026 y el 30 de abril de 2027, siempre que la inscripción sea correcta y oportuna en la Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA).

Entre los beneficiados con esta iniciativa se encuentran grupos específicos de la población trabajadora, quienes, al no contar con un empleo formal hasta diciembre de 2025, tendrán mayores posibilidades de integrarse al sector laboral con sus beneficios. Esto incluye también a quienes hayan afrontado el desempleo en los meses precedentes a su ingreso al nuevo puesto laboral, así como a ex monotributistas y aquellos provenientes del trabajo público.

Este avance legislativo se produce tras el levantamiento de la cautelar que había tenido en suspenso la reforma laboral por parte de la Cámara de Apelaciones del Trabajo, un obstáculo finalmente superado que permite al Ejecutivo materializar sus propuestas de generación de empleo digno. Cabe destacar que esta normativa establece un límite al porcentaje de trabajadores que pueden ingresar bajo este régimen, fijándose un máximo del 80% de la integración del personal por esta vía. Dicho límite busca asegurar un equilibrio sano en las estrategias de contratación de las empresas, que de incumplirlo verán la suspensión de los beneficios y estarán sujetas al pago de las contribuciones restantes con posibles sanciones.

El RIFL emerge así como una estrategia elemental del actual Gobierno para fomentar la formalización laboral en un país donde la informalidad marca presencia significativa. Los beneficios fiscales se convierten en herramientas decisivas para incentivar a los empleadores a optar por la formalidad, trazando de esta manera un camino hacia un mercado laboral más robusto y regulado.

Te puede interesar