Expropiación de tierras por planta cloacal: qué dijo el ex vicegobernador Mario de Rege sobre el proceso judicial
Tras el fallo judicial de primera instancia que obliga al Estado rionegrino a abonar una millonaria suma por la expropiación de tierras donde se emplazó la planta de tratamiento de líquidos cloacales de Viedma, el ex vicegobernador de la provincia Mario De Rege realizó un descargo público donde detalló parte del proceso y sostuvo que las tierras en cuestión pertenecen a su patrimonio desde hace más de tres décadas.
El ex dirigente dijo que "el campo denominado ‘El Zorzal’, afectado por el proceso de expropiación vinculado a la planta depuradora de líquidos cloacales de Viedma, es de mi propiedad desde hace más de treinta años. La insinuación de que fue adquirido con conocimiento anticipado del proceso expropiatorio es absolutamente falsa y carece de cualquier sustento documental. La escritura de la propiedad así lo acredita”.
Además aclaró que siempre se opuso a la expropiación de las tierras en cuestión. "En su momento, le ofrecí al entonces superintendente del Departamento Provincial de Aguas, (Fernando) Curetti, donar las 30 hectáreas que iba a ocupar la pileta a fin de evitar la expropiación de la totalidad del inmueble. Esa propuesta fue rechazada. También me manifesté públicamente en contra de la obra de ‘vuelco cero’, que finalmente resultará no serlo”, agregó el exfuncionario.
Por otro lado, explicó: “En el campo existían numerosas obras de riego realizadas en conjunto con productores vecinos: Gabriel Trespando, Ana Dingebauer, Luis y Claudia Iribarren, Andrés Iribarren, Juan y Manuel Sosa, y los hermanos Stabile. Todas esas obras fueron financiadas íntegramente con fondos privados, sin participación alguna del Estado”.
Una obra trascendente
La planta, una de las obras más trascendentales financiada por el Plan Castello, fue licitada originalmente en 2018 con un presupuesto de 376 millones de pesos y finalmente inaugurada en octubre de 2022 con una inversión total que rondó los 1.300 millones de pesos. Se encuentra ubicada a la vera de la Ruta Provincial Nº 1, entre Viedma y el balneario El Cóndor, a unos 10 kilómetros de la ciudad.
El proyecto fue diseñado bajo el concepto del denominado "vuelco cero", eliminando las descargas directas al río Negro y permitiendo -en una segunda etapa- del reúso de efluentes para riego en unas 900 hectáreas.
Sin embargo, detrás de la puesta en funcionamiento de esta infraestructura clave para el saneamiento de la capital provincial, se libraba una batalla legal por la expropiación de cinco inmuebles rurales situados en las cercanías de la ciudad.
En un proceso de primera instancia, la justicia determinó que el Estado provincial deberá pagar a los propietarios de esa tierra una cifra cercana a los 2 mil millones de pesos por la expropiación de la tierra y la servidumbre de paso. La sentencia ya fue apelada.