Realizan acciones concretas buscando proteger una especie en peligro de extinción
La Secretaría de Ambiente y Cambio Climático de Río Negro acompañó el primer taller de validación del Plan de Acción 2026-2030 para conservar una de las especies más emblemáticas y amenazadas que habita la meseta de Somuncurá, y que se conoce popularmente como la Ranita de Valcheta. El encuentro busca fortalecer el trabajo conjunto con instituciones científicas y ambientales y las comunidades locales.
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Con la participación de organismos técnicos, científicos y actores locales, se desarrolló el primer taller de validación del Plan de Acción de la Ranita de Valcheta (nombre de un arroyo y de una población al Oeste de Viedma en dirección a la Región Sur) 2026-2030, una iniciativa impulsada por la Fundación Somuncurá que busca consolidar estrategias de conservación para una de las especies más representativas y vulnerables de Río Negro.
El encuentro de carácter oficial marcó el inicio de un proceso participativo de construcción y validación del plan, que continuará desarrollándose en nuevas instancias de trabajo durante los próximos meses.
La protección de la meseta de Somuncurá no sólo representa una acción ambiental, sino también una decisión estratégica para preservar el patrimonio natural rionegrino y fortalecer oportunidades vinculadas al turismo responsable, la investigación científica y el desarrollo local.
El nuevo plan contempla acciones concretas para restaurar hábitats, fortalecer el monitoreo de las poblaciones de la especie, promover prácticas productivas sostenibles y avanzar en la creación y ampliación de áreas protegidas que garanticen la conservación a largo plazo. Además, incorpora el trabajo articulado con pobladores, escuelas, guarda-parques e instituciones científicas, consolidando una mirada integral sobre el territorio.
Entre los objetivos planteados se destacan la restauración de ambientes degradados, la generación de corredores ecológicos, la reintroducción de ejemplares en hábitats recuperados y el fortalecimiento del involucramiento comunitario en la conservación de la especie y su entorno. También se proyecta ampliar las áreas protegidas que abarcan la distribución de la ranita, asegurando herramientas de preservación permanentes.
La Ranita de Valcheta es una especie endémica de la meseta de Somuncurá y se encuentra en peligro crítico de extinción, por lo que su conservación representa un desafío ambiental de relevancia internacional. Desde el punto de vista científico es conocida como Pleurodema Somuncurense, es una especie anfibia endémica de la región y su presencia se limita al mencionado arroyo.
El trabajo sostenido entre Provincia, organizaciones especializadas y comunidades locales permitió en los últimos años recuperar ambientes, controlar amenazas y avanzar en programas de restauración ecológica. Por caso, el Ecoparque de la Ciudad de Buenos Aires es la única institución que cría esta especie anfibia para introducirla en su hábitat natural. Acompañado por la Secretaría de Ambiente y Cambio Climático de Río Negro, ha asumido un papel crucial en la conservación de esta especie única. Al cierre de 2024 el Ecoparque liberó un total de 2.580 ejemplares del anfibio en su hábitat natural, siendo esta última liberación un hito importante en el esfuerzo continuo por proteger la biodiversidad.
Además del trabajo científico y territorial que se viene desarrollando en torno a la especie, la neseta de Somuncurá recibió un importante reconocimiento internacional. El investigador del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conicet) y presidente de la Fundación Somuncurá, Federico Kacoliris, fue distinguido con el prestigioso Whitley Award —conocido como el “Oscar Verde”— por su labor en la conservación de la ranita y la mojarrita desnuda, dos especies endémicas de la región.
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El reconocimiento puso en valor el trabajo articulado entre científicos, comunidades locales y el Gobierno de Río Negro, a través de la Secretaría de Ambiente y Cambio Climático, en acciones vinculadas a la restauración de hábitats, monitoreo ambiental, educación territorial y recuperación de poblaciones silvestres. Según se informó, las tareas desarrolladas permitieron incrementar las poblaciones nativas en su hábitat natural y fortalecer las estrategias de conservación a largo plazo.
La meseta de Somuncurá constituye una de las áreas naturales protegidas más extensas y singulares del país, con ecosistemas únicos que albergan especies endémicas de altísimo valor biológico. Su aislamiento geográfico permitió la evolución de fauna exclusiva adaptada a ambientes extremos de la Patagonia, convirtiéndola en un sitio estratégico para la conservación de la biodiversidad.
En este marco, el gobierno de Río Negro continúa fortaleciendo políticas públicas de conservación y gestión ambiental mediante acuerdos estratégicos con organizaciones especializadas, promoviendo acciones de restauración ecológica, turismo de naturaleza, investigación científica y generación de empleo local vinculado al cuidado del ambiente.
Posee diminutas proporciones. Foto gentileza: Gobierno de Río Negro.