HORROR: hallaron a dos estudiantes muertos y una carta desesperada desata el misterio
El silencio de esta mañana se rompió en un edificio de la calle 3 de Febrero al 1100, en la zona céntrica de Rosario, cuando un llamado a los servicios de emergencia alertó sobre el hallazgo de una joven de 22 años sin vida. La estudiante de psicología yacía sobre su cama con una profunda herida cortante en el cuello, mientras que, a pocos metros y minutos después, su novio se precipitaba al vacío desde un octavo piso, falleciendo tras ser trasladado de urgencia al hospital local.
En el lugar de los hechos, la policía incautó un cuchillo y una carta manuscrita del joven. En el texto, él aseguraba haber intentado salvar a su novia tras un supuesto suicidio, practicándole un torniquete fallido, y expresaba su decisión de quitarse la vida por no haber podido evitar el deceso. Sin embargo, los peritos forenses mantienen serias dudas sobre esta versión debido a la naturaleza de las lesiones encontradas en la víctima.
La investigación ha dado un giro rotundo en las últimas horas. Aunque la carátula inicial mencionaba "muertes dudosas", el Ministerio Público de la Acusación ha comenzado a inclinar la balanza hacia una hipótesis mucho más sombría: un femicidio seguido de suicidio. El testimonio de una amiga del joven, a quien él contactó antes de saltar al vacío, resulta clave para reconstruir las últimas horas de la pareja.
Sophia Civarelli y Valentín Alcida eran compañeros en la Facultad de Psicología de la Universidad Nacional de Rosario y su entorno no sale del asombro ante el violento desenlace. Mientras se esperan los resultados finales de las autopsias, los investigadores analizan si existían denuncias previas o señales de violencia que pudieran haber anticipado este trágico final.
El hallazgo del arma blanca junto a la carta de despedida es la pieza central del rompecabezas. La justicia busca determinar si el escrito fue un intento genuino de explicación o una maniobra de distracción antes del desenlace fatal. Por ahora, el caso mantiene en vilo a la opinión pública mientras se intenta desentrañar qué ocurrió realmente tras las puertas de ese departamento.