Intento de homicidio: pidieron prisión efectiva para un sujeto que atacó a un vecino en una Toma de Viedma
Esta mañana se desarrolló un juicio abreviado en la Sala 2 del Poder Judicial, por tentativa de homicidio a un hombre en Navidad del año pasado, en la Toma 2 de Enero de Viedma. El acusado de intentar matar a Ramón Gallardo fue Juan Ricardo Gringo, de 36 años, y en el mismo proceso se juzgó a José Daniel Sandoval, de 45, por atentado a la autoridad y daño.
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El fiscal Francisco Marano relató que Gringo le asestó cuatro puñaladas con intenciones de matarlo a Gallardo el 25 de diciembre de 2025, alrededor de las 18 horas, en la manzana 15 lote 3 de la toma 2 de Enero. Debido a este ataque, la víctima sufrió una herida en el tórax, otra en el hemitórax izquierdo y dos más en cada uno de los hombros. El damnificado luego se refugió en su casa y su esposa llamó al 911 de inmediato.
Personal del Sistema Integral de Atención Rionegrina de Medicina de Emergencia (Siarme) intentó socorrerlo, pero allí Gringo se puso hostil y quiso impedir que lo socorran. En textuales palabras, dijo: "Se va a morir desangrado", relató el funcionario judicial invocando el testimonio del personal médico.
Por su parte, Sandoval apedreó la vivienda del herido y le rompió los cristales a las ventanas y a un auto de propiedad de un amigo. A la vez que, cuando quisieron detenerlo, prendió el grifo de una garrafa y un encendedor y amenazó con explotar todo.
Policías de la Comisaría 38º estuvieron presentes ante la caótica escena y lograron detener a los dos imputados. Por su parte, Gallardo requirió una intervención quirúrgica en el hospital, donde permaneció en terapia intensiva con riesgo de muerte. Hoy continúa con su recuperación.
Tras algunos idas y vueltas, la Fiscalía y la Defensoría lograron arribar a un acuerdo pleno, con la conformidad de Gallardo que se mudó a la localidad bonaerense de Rafael Calzada y no quiso volver más a Viedma.
Para Gringo, se pidió una condena de cuatro años y dos meses de prisión efectiva y una declaración de cuarta reincidencia, ya que cuenta con cuatro sentencias previas (una de un año de prisión en 2019 por cinco hechos acumulados, seis meses por dos legajos de robos en 2020, ocho meses de prisión en 2021 y otros ocho meses más en 2023).
En cambio, para Sandoval hubo un cambio de carátula, debido a que al principio se lo investigó como partícipe necesario del intento de homicidio y luego se comprobó que no participó activamente, y su causa quedó en atentado contra la autoridad y daños. Por esto, se solicitaron siete meses de cárcel efectiva y una declaración de segunda reincidencia. Todos los acusados dieron conformidad con lo pedido y el juez dispuso que dará a conocer la sentencia en los próximos días.
El motivo del ataque
Los dos imputados son hermanastros por parte de su madre, quien tomó la palabra sobre el final. Ambos llegaron esposados hasta tribunales, porque tenían prisión preventiva por esta misma causa, por el término de cuatro meses. El juez a cargo del proceso fue Ignacio Gandolfi, el fiscal fue Francisco Marano y el defensor Oficial Adrián Zimmermann, en una audiencia que contó con la presencia de los familiares de los imputados y tuvo un giro inesperado sobre el final.
Sobre el final de la audiencia, la mamá de los imputados manifestó que su hijo quiso defender a su hija, porque Gallardo habría intentado abusar sexualmente de ella después de emborracharse. El magistrado Gandolfi escuchó atentamente a la mujer y le corrió traslado a la Fiscalía para que se investigue ese hecho de fondo.
Durante el transcurso de la investigación, uno de los testigos presenciales (a quien se le rompió el auto frente de la vivienda de Gallardo), contó que todos estaban alcoholizados cuando llegó y que el exceso de bebidas habría sido un factor clave en el conflicto.