ATE confirmó un paro nacional para el 21 de abril
La Asociación Trabajadores del Estado (ATE) ha lanzado una convocatoria a un paro nacional, que tendrá lugar el 21 de abril, en un intento por provocarr la reapertura de las negociaciones salariales. La decisión fue unánime en el Consejo Directivo Nacional del sindicato, integrado por representantes de todas las provincias, incluyendo la capital, Buenos Aires.
El foco principal de este reclamo es la urgente necesidad de revisar las paritarias en la administración pública. Los trabajadores del Estado sienten que sus sueldos se erosionan constantemente frente a una inflación desbocada, mientras el Gobierno nacional sigue sin lograr estabilizar los precios. Rodolfo Aguiar, líder de ATE, no tardó en expresar su indignación a través de sus redes sociales: "El Gobierno sigue destrozando los salarios y fracasó en controlar la inflación. El poder de compra está colapsando, con todos los hogares encadenados a deudas asfixiantes”, advirtió.
Aguiar insistió en la inmediatez del problema: "Abrir las paritarias en la administración pública ya no es opcional. Si no se actúa, el escenario se llenará de tensiones irreparables”. También subrayó: "Se arrepentirán de fijar límites tan miserables a los aumentos salariales. La crisis es insostenible".
En una demanda de justicia laboral, los trabajadores estatales exigen percepciones salariales iguales a las de aquellos funcionarios que, en contraste, reciben remuneraciones muy superiores. "El Gobierno está en su momento más débil y debemos persistir en nuestra lucha", concluyó Aguiar. Aquí radica la esencia del conflicto: la política restrictiva del Gobierno al "limitar" las paritarias provocará, según palabras de Aguiar, que 2026 sea "el año de mayor conflicto en la era Milei."
Por otro lado, los recientes datos de pobreza emitidos por el INDEC se han convertido en la última chispa de discusión. Aguiar acusó al Gobierno de interferir con la autonomía del organismo desde el retiro de Lavagna, insinuando que las cifras de pobreza oficializadas no reflejan el verdadero panorama socioeconómico de la Argentina. "Los empleados del INDEC defienden la exactitud de sus datos, pero la canasta de consumo utilizada ha quedado desfasada y no contempla necesidades actuales esenciales," lamentó Aguiar.
La voz desafiante de ATE resuena: "El 71% de los hogares y el 83% de las personas en Argentina viven en la pobreza. Mientras este Gobierno persista, el bienestar resultará inalcanzable para el pueblo argentino,” subrayó Aguiar. Este paro se suma también a la lucha por la reapertura de la planta FATE en Plaza de Mayo el 14 de este mes, subrayando el alcance del descontento tanto en el sector público como en el privado.