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Emilia Attias reveló de qué lado se puso luego de la separación entre Nico Vázquez y Gime Accardi
En medio de la tormenta que supuso la separación de Nico Vázquez y Gimena Accardi, emergió la figura de Emilia Attias, quien, lejos de mantener una postura fría y lejana, abordó la situación con entereza y genuino dolor, puesto que su propio entramado emocional se vio afectado. Para esta actriz, la división de la pareja no se trató simplemente de un capítulo mediático que transcurrió ante sus ojos. Atender la fractura de dos seres queridos implicó para ella un desafío personal que requirió tanto sensibilidad como balance.
Attias, en varias oportunidades, dejó ver cómo el quiebre de Nico y Gimena impactó su mundo personal. "Fue tremendo, pero a mí me dolió", confesó. En su caso, el problema no era el común '¿de qué lado te pones?', sino la necesidad de permanecer cerca de ellos incluso cuando la disolución era inevitable. Mantener ese delicado equilibrio se presentó no solo como un desafío sentimental, sino también logístico y social.
En una anécdota mencionada por ella, Attias explicó el delicado papel que desempeñó durante un show televisivo liderado por Mario Pergolini. Su acercamiento humorístico a la situación traspasó las barreras de la simple broma, pues dejó en evidencia su cercanía tanto a Nico como a Gimena. Matizó que, a pesar de ser un acto en pro del entretenimiento, la broma llevaba consigo un trasfondo contensioso para alguien quien se siente amiga de ambos en un momento tan sensible.
Imponiéndose la necesidad de elegir un solo bando, no dudó al sentenciar: "Yo me quedé con los dos". Esa elección, lejos de ser salomónica, demostró ser todo un rompecabezas tanto en el ámbito de las emociones como en el de su cotidianidad. "Muchos aspectos de tus relaciones cambian, como las reuniones sociales o los simples cumpleaños; todo se complica un poco", narró Emilia Attias, subrayando las veces en que sus decisiones se veían acompañadas de una delicada gestión.
Uno de los momentos más esclarecedores de esta tensión tuvo lugar durante su propio cumpleaños, donde Attias jugó el papel de una amiable mediadora intentando evitar malentendidos. Al invitar primero a uno de ellos y después hablar con el otro para formar un contexto, Emilia Attias dejó ver el prudente manejo emocional que aplicó a la hora de mantener igualmente a los dos en su vida. Aun así, dejó explícito que no estaba dispuesta a detallar las elecciones personales sobre quién asistió y quién no.