REVELACIÓN
Emanero confesó cuál es el vínculo familiar que lo une a Mirtha Legrand
En una de las entrevistas más recientes que ha visto la televisión, el cantante conocido como Emanero sorprendió tanto al conductor Mario Pergolini como a toda la audiencia, cuando reveló un lazo familiar con la legendaria Mirtha Legrand. No se trataba de algo que pudiera incentivar su carrera o añadir a su prestigio, sino más bien, una conexión inesperada que había estado oculta incluso para algunos miembros de su propia familia.
Todo comenzó de manera fortuita. Durante una conversación que seguía un ritmo sereno, Pergolini lanzó una pregunta abrupta: “¿Sos pariente de Mirtha Legrand?”. La mayoría hubiese esperado risas o una negación rápida, pero Emanero, qué generalmente se muestra cómodo en los escenarios, dejó ver esta vez una expresión de incomodidad en su rostro antes de responder afirmativamente. “Algo así”, dijo con una sonrisa contenida, sin ningún dejo de pretensión.
El lazo, explicó Emanero, tiene su origen en sus antepasados que emigraron de España a distintos puntos de Argentina. Su bisabuelo llegó con quien poco imaginó se convertiría en patriarca de una familia famosa, el abuelo de Mirtha. Dado que cada generación tomó distintos caminos, el linaje compañero se dividió en uno que se desplegó hacia el corazón de la Argentina rural, y otro que encontraría resonancia con el público en la ciudad de Rosario.
Con gran humildad, Emanero detalló un árbol genealógico complejo: su madre junto a sus cinco hermanos; Mirtha con su hija, Marcela; y Marcela con su hija, Juana Viale. Temía que esta información fuera malinterpretada como un trampolín a la fama más que como lo que realmente significa para él: una curiosidad genealógica.
Para Pergolini, quien está acostumbrado a momentos más espontáneos en su estudio, el momento fue digno de mención y de un cierre humorístico, soñando en alto sobre el potencial descubrimiento de la historia mediante redes sociales. Al proponer un encuentro entre Emanero y Mirtha Legrand, no pudo evitar agregar una chispa de comedia a la narrativa, cerrando el intercambio de manera ligera y amena.