2026-03-27

Integrar Salud añadió la terapia de deglución a su servicio de fonoaudiología

El servicio está dirigido a pacientes con fragilidad clínica y o comorbilidades.

La disfagia es un término médico que hace referencia a la dificultad para traga alimentos o líquidos de forma segura y eficiente. Su avance puede repercutir negativamente en la nutrición, la hidratación, la seguridad alimentaria y la calidad de vida de quienes lo padecen.

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“La deglución es una función fisiológica compleja y esencial para la salud. Diversas patologías de origen neurológico, oncológico o neuromuscular pueden alterar este mecanismo, produciendo síntomas como dificultad para tragar, tos durante la ingesta, sensación de obstrucción o incremento del riesgo de aspiración", indicaron.

"Estas manifestaciones son las que configuran el cuadro de disfagia, una condición que requiere una evaluación especializada y un abordaje terapéutico específico”, señaló la licenciada Lisi Sanoguera, directora del centro de rehabilitación Integrar Salud que recientemente incorporó una terapia especializada para abordar patologías asociadas a la deglución.

Según explicó la especialista: "Se estima que aproximadamente el 15% de las personas adultas mayores presenta algún grado de disfagia, que afecta de manera considerable su bienestar, compromete su durante la alimentación y genera otras complicaciones clínicas".

Y agregó: "Estas dificultades suelen estar asociadas a patologías como accidentes cerebrovasculares, lesiones cerebrales, enfermedades neurodegenerativas o trastornos neuromusculares. La terapia de deglución es una intervención terapéutica altamente efectiva dentro de los programas de rehabilitación interdisciplinaria y está específicamente orientada al tratamiento de las alteraciones en la ingesta de alimentos y líquidos."

Para eso, Integrar Salud utiliza tecnología de electromiografía de superficie (un método no invasivo que utiliza electrodos sobre la piel para medir la actividad eléctrica de los músculos durante la contracción de los mismos) y biofeedback (una técnica terapéutica no invasiva que utiliza sensores electrónicos para monitorizar funciones fisiológicas involuntarias) para evaluar y entrenar los músculos involucrados en la deglución.

Este sistema proporciona registros objetivos de la actividad muscular y retroalimentación visual en tiempo real, y permiten que los pacientes observen su desempeño durante los ejercicios terapéuticos. La utilización de biofeedback favorece el aprendizaje motor, optimiza la coordinación neuromuscular y mejora la eficacia de los procesos de rehabilitación.

El servicio está dirigido a pacientes con fragilidad clínica y o comorbilidades, entre los que se incluyen a pacientes críticos, aquellas personas egresadas de unidades de cuidados intensivos, particularmente luego de procesos de intubación orotraqueal prolongada o portadoras de traqueostomía; los que tienen trastornos neurológicos –aquellas personas  con antecedentes de accidente cerebrovascular , enfermedad de Parkinson, enfermedad de Alzheimer u otras patologías neurológicas que comprometen la función deglutoria; los oncológicos -sometidas a tratamientos por cáncer de cabeza y cuello mediante quimioterapia o radioterapia-; y adultos mayores que presentan un envejecimiento natural de la función de deglución u otras alteraciones asociadas.

El abordaje interdisciplinario de la disfagia involucra tanto a profesionales de kinesiología, fonoaudiología y nutrición; todos desempeñan un rol central en la detección precoz de los trastornos deglutorios mediante herramientas de cribado específicas, en la evaluación funcional de la vía aerodigestiva superior y de la dinámica deglutoria, así como en la planificación e implementación de intervenciones terapéuticas personalizadas.

Las intervenciones incluyen la aplicación de maniobras deglutorias, ejercicios de fortalecimiento de la musculatura orofaríngea y estrategias compensatorias destinadas a mejorar la seguridad y eficiencia del proceso de deglución, desarrolladas y supervisadas de manera conjunta por kinesiólogos y fonoaudiólogos.

Además, los nutricionistas intervienen ajustando la consistencia de los alimentos y líquidos según las necesidades individuales de cada paciente, contribuyendo así a la seguridad alimentaria y a la optimización del proceso nutricional durante la rehabilitación.

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