A 50 AÑOS DEL 24 DE MARZO DE 1976
Recordaron el arresto del gobernador Franco y el impacto del Golpe en Viedma
En el marco de los 50 años del Golpe de Estado ocurrido el 24 de marzo de 1976, NoticiasNet dialogó con el ex funcionario provincial, ministro de Economía y Hacienda, y reconocido dirigente político de la ciudad de Viedma, Omar Lehner, quien recordó la fecha y el impacto negativo para el país. Si bien al momento del golpe de estado “Pocho" ya había renunciado como funcionario provincial, había estado en el cargo hasta enero de 1976.
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Rememoró que “del 24 de marzo tengo pocos recuerdos de lo que ocurría en la calle porque estaba con hepatitis y no era ministro, pero si me acuerdo que había una idea (de parte) del gobernador Mario Franco de que él no se vería afectado por el golpe, porque era una persona del peronismo con una amplitud en cuanto a la integración de su gobierno, con todas las expresiones del peronismo, pero él tenía una orientación hacia la derecha peronista”.
Según señaló, “Franco pensaba que en función de eso no iba a ser afectado, entonces caminaba con gente del gobierno por las calles de Viedma, pensando que iba a estar exento de las situaciones que generaba el cambio de gobierno, obviamente que no ocurrió eso y fue detenido, estuvo preso en el hospital de Viedma”.
Contrario a sus expectativas, Franco fue detenido y preso, en tanto que varios funcionarios fueron arrestados y llevados al Regimiento 5 de Bahía Blanca, entre ellos (su entonces ministro de Gobierno), Jorge Frías, el secretario general de la gobernación Hugo Costa y el ministro de Asuntos Sociales, Mario Pawli. Tras algunos días detenidos, fueron liberados, a diferencia de muchos otros compañeros que desaparecieron.
Recordando aquellos días, manifestó que “me acuerdo que (el secretario privado del gobernador Pascual) Lupia era la persona más allegada a Franco y quien le llevaba algunas las cosas, y nosotros, (el ex senador) Remo Costanzo, yo y otra gente que habíamos sido integrantes de su gobierno, también juntábamos lo que necesitaba y le llevábamos al hospital”.
Con respecto a su situación personal, manifestó que “a mí no me ocurrió nada grave, salvo dos hechos, uno fue que estando en la empresa Catriel, en el parque industrial de Viedma, donde se hacían bloques de hormigón y mosaicos de Enrique Lapadat, un día fue Conrado Linares, que era abogado de la Fiscalía de Estado y me mostró una presentación judicial en donde se denunciaba al gobernador Mario Franco y a mí por el hecho de que nosotros habíamos creado el Instituto Autárquico Provincial del Seguro, (Iaps), que en combinación con el mismo instituto de Entre Ríos, y hacíamos seguros”.
Por esta razón, afirmó que “el gobierno militar sostenía que habíamos incursionado en una actividad que no nos correspondía, que era la del seguro. Nos denunciaban por eso. De todos modos, hay que decir también que Martínez de Hoz era el presidente de la Buenos Aires Compania Argentina del Seguro, y entonces todo esto lo irritó. De todos modos, el fiscal me dijo “esto es una zoncera” y no le dio continuidad al trámite”.
El segundo hecho, comentó que “como el Ministro de Economía era por carta orgánica del Banco de la provincia de Río Negro, el presidente del Consejo de Administración del Banco. Entonces luego del golpe vinieron inspectores del Banco Central a revisar las operaciones, para ver si encontraban algún delito, alguna irregularidad, algún crédito mal dado, pero no encontraron nada que fuera objeto de una denuncia penal. Lo que encontraron fueron infracciones a ciertas normas del Banco Central, como la que fijaba una relación entre la cartera de depósito y la capacidad prestable del Banco de la provincia”.
En este punto, recordó que “nosotros en el gobierno habíamos dado más créditos de los que permitía la cartera de depósitos que teníamos, pero eso había pasado porque en aquella época, antes del golpe, había una Ley de Promoción Económica que consistía en que los proyectos que se presentarán, de carácter industrial, en un radio de más de 300 kilómetros de la ciudad de Buenos Aires, podían acceder a créditos accesibles y beneficios impositivos, esto evitaba concentrar todo en Buenos Aires”.
Según explicó, “los proyectos aprobados eran financiados por el gobierno nacional y Río Negro fue una de las provincias que más proyectos presentó. Fue así que a partir de ese momento fue donde se empezó a desarrollar la industria del jugo de manzana en el alto valle. Toda la manzana que era de descarte comenzó a utilizarse para hacer jugo y generar puestos de trabajo”.
Entonces, explicó que, “como el Banco de Desarrollo demoraba en la asignación de los fondos para iniciar los proyectos, nosotros desde el Banco de la Provincia de Río Negro fuimos haciendo adelantos y nos excedimos, prestábamos más de lo que podíamos, pero era con un sentido de promover la industria en la provincia”.
En este punto, recordó que “uno de los proyectos que fue beneficiado con estos créditos fue Galmex pesquera, que lo utilizó para comprar equipamiento que la planta necesitaba para el procesamiento de pescado”.
A todo esto, “la anécdota es que después de unos meses, cuando el gobierno militar se siguió desarrollando, vimos una foto de Eduardo Harguindeguy, por entonces ministro de Interior, junto con otro militar de alto rango sacándose una foto en la escalera de la planta de jugos de Proin, haciendo gala de la presencia de ellos, justo en una empresa que nosotros habíamos financiado y por la cual nos habían sancionado. Nos aplicaron una multa a todos los directores del Consejo de Administración del Banco, que luego la fuimos pagando”.
Franco, salvado de casualidad
A fines de 1976, mientras estaba preso en la Unidad Penal de Viedma llega al aeropuerto un avión de la Armada para buscar al ex gobierno. La rápida acción del médico viedmense, Juan Carlos Joelson, de sus abogados y de su esposa lograron salvarlo de un probable vuelo de la muerte.
Presente
Lennher concluyó haciendo un llamado a mantener las banderas de memoria, verdad y justicia, y reflexionó sobre las pérdidas ocasionadas por aquel período en materia industrial y de desarrollo provincial.
Al respecto, sostuvo que “a 50 del golpe de estado cívico militar hay que mantener las banderas de memoria verdad y justicia, pero también hay que decir que lo que hoy se vive es contradictorio a lo de aquella época, antes del golpe de estado, donde había un desarrollo industrial. Nosotros en Río Negro promovimos lo que hoy es el Invap, el gobierno terminó en marzo y el Invap se creó en septiembre, eso quiere decir que había un trabajo previo para llegar a eso”.
El testimonio de Omar “Pocho” Lenher aporta una visión desde la provincia de Río Negro sobre las consecuencias políticas, económicas y sociales que dejó el golpe de Estado que marcó un oscuro capítulo en la historia argentina.
En tal sentido, remarcó que “un país sin industria propia no crea muchas posibilidades de un desarrollo, porque la riqueza no debe ser entregada simplemente como salen de la tierra, esto del oleoducto para que se lleven el gas y el petróleo es una pérdida de las posibilidades que tiene la industria petroquímica de tomar los insumos y hacer fábricas de cosas diferente, generando infinidad de mano de obra. Si era riqueza que tenemos se procesara en suelo rionegrino generaría trabajo para todos, para los obreros que construirían los edificios, los galpones y todo lo necesario. Hoy la riqueza se va por un tubo directamente a un barco y de ahí al exterior. Cuando se termine nos quedaremos sin nada”.