Manos abiertas para la salud y servicios sociales: cumplió 30 años la Casa del Jubilado Rionegrino
Con la misión de atender las demandas y brindar servicios a la comunidad, principalmente a los trabajadores pasivos, jubilados y pensionados; el 19 de marzo de 1996 inició sus actividades en Viedma la Casa del Jubilado Rionegrino (Cadejur). Dio lugar a que luego, su huella se extendió al resto de la provincia con el correr de los años.
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La decisión de un grupo de pasivos surgió para atender las necesidades de gran parte de la comunidad que vivía en crisis social-económica con poco acceso a servicios sociales, en el marco de una serie de valores como calidad, respeto, responsabilidad y compromiso con la sociedad civil.
En 2001 habilitaron el edificio de la sede central en Pueyrredón y Alvear esta ciudad donde albergan consultorios con medicina ambulatoria, una pileta terapéutica, un pequeño gimnasio para actividades físicas, farmacia y atención al público para ofrecer acceso a viajes turísticos. Ahí funciona la FM “Raíces”.
La entidad cuenta con farmacias en General Roca y San Antonio Oeste, habilitó una sala velatoria en inmediaciones del cementerio de esta ciudad buscando brindar contención y soluciones en los momentos más difíciles de la vida, y recientemente inauguraron un complejo turístico en el balneario El Cóndor con 32 camas.
“Estamos muy orgullosos y orgullosas de nuestro trabajo y tratando de mantener. Nadie viene a ‘cascotearnos’, y hay algunos planes en carpeta”; destacó ante NoticiasNet su actual titular, Mónica Froidevaux luego de la trayectoria de 30 años de la institución.
Respecto de los planes, indicó que están necesitando personal médico como el caso de un profesional especializado en ecografía, y además hizo mención a las deudas de las obras sociales, aunque se limitó a señalar que “estamos en la dulce espera” para percibir los fondos correspondientes a prestaciones.
Su presidenta, Mónica Froidevaux. Foto gentileza.