2026-03-21

Día Internacional de los Bosques: la importancia de contar con una ley para frenar la deforestación

Los bosques cumplen funciones esenciales: ayudan a regular el clima, equilibran el flujo hídrico, producen oxígeno y contribuyen a la fertilidad de los suelos.

En el contexto del Día Internacional de los Bosques, la urgencia de preservar este vital ecosistema resuena con fuerza. La Fundación Ambiente y Recursos Naturales (FARN) subraya la importancia de la ley orientada a la conservación, restauración y manejo sostenible de los bosques, clave para la vida en nuestro planeta.

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El escenario es alarmante: Argentina ha perdido más de 1.700.000 hectáreas de bosques entre 2016 y 2024, según el monitoreo reciente de la Secretaría de Turismo y Ambiente. Esta pérdida, equivalente a 85 veces el tamaño de la Ciudad de Buenos Aires, es un llamado a la acción nacional y global.

A pesar de las cifras preocupantes, la implementación de la Ley de Bosques en 2007 ha sido un punto de inflexión. En 2007, antes de su promulgación, se perdieron 728.469 hectáreas, una cantidad enorme que demuestra la mejora relativa, aunque insuficiente, en la última década.

Los bosques son componentes críticos del ecosistema: regulan el clima, estabilizan el flujo hídrico, producen oxígeno y mejoran la fertilidad del suelo. "La ley es una herramienta vital en la política ambiental de Argentina: ordena el territorio, evidencia la crisis de pérdida de bosques y establece una gestión forestal nacional y provincial," comenta FARN.

No obstante, la deforestación sigue siendo un problema. FARN destaca que la falta de financiamiento y aplicación completa de la Ley de Bosques favorecen este fenómeno. Aunque la ley fue un avance significativo, persisten fallos en el cumplimiento, fiscalización, y actualización de los planeamientos territoriales.

El Fondo Nacional para el Enriquecimiento y Conservación de los Bosques Nativos enfrenta un desfinanciamiento crónico, según el Monitor Ambiental del Presupuesto de FARN. Desde 2024, los recursos del fondo se han ejecutado de forma mínima, agravando la situación.

Es crucial subrayar que, en 2025, de un presupuesto de $7.673 millones, solo $2.383 millones fueron implementados. Para 2026, la ejecución es aún más deficiente. Los desafíos financieros son significativos dado que los recursos actuales reflejan apenas el 0,0107% del presupuesto nacional, muy por debajo del 0,3% estipulado por ley.

Ana Parellada, de la Biodiversidad de FARN, advierte sobre propuestas que podrían debilitar la Ley de Bosques, tales como permitir desmontes en tierras clasificadas en categoría II. Este tipo de reformas no garantizan un desarrollo correcto y amenazan áreas cruciales para la sostenibilidad.

La integridad de los bosques nativos no es sólo una cuestión ambiental sino de desarrollo económico y equidad social. "Reducir la Ley de Bosques podría dañar la confianza internacional y afectar acuerdos comerciales clave," indica Parellada, citando el acuerdo Mercosur-Unión Europea.

En un contexto global crítico, la solución no es bajar los estándares, sino asegurar una implementación completa y efectiva de la ley existente, proporcionándole las herramientas necesarias para triunfar a largo plazo.

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