De parque a bosque: el plan para transformar un espacio verde clave de Viedma
El Paseo Bicentenario de Viedma, también conocido como los jardines del Ministerio de Economía, se encuentra en el centro de una propuesta de intervención paisajística que apunta a transformar el espacio en un entorno más verde, ordenado y funcional, con características cercanas a un bosque urbano.
El proyecto, elaborado a partir de un diagnóstico previo del lugar, plantea una reforestación estratégica que prioriza la cohesión visual, la adaptación al clima local y la mejora de la experiencia de quienes utilizan el paseo.
A diferencia de un rediseño total, la iniciativa propone trabajar sobre lo existente, incorporando nuevas especies y reorganizando la vegetación actual para lograr un equilibrio entre sombra, espacios abiertos y recorridos.
Entre los principales objetivos se encuentra la creación de un paisaje más armónico, con árboles, arbustos y herbáceas que aporten sombra en verano, permitan el ingreso del sol en invierno y generen distintos atractivos visuales a lo largo del año, a través de floraciones, colores y aromas.
Un informe que se trabaja en el marco de la Mesa Local del Arbolado Urbano,que integran varias dependencias y organizaciones, también identifica problemáticas actuales, como la presencia de especies sin una distribución clara, ejemplares faltantes o en mal estado y sectores con escaso atractivo visual.
A partir de ese diagnóstico, se propone intervenir con especies de bajo mantenimiento, pero de alto valor ornamental, que permitan revitalizar áreas degradadas y consolidar una identidad paisajística definida.
En ese marco, se contempla la incorporación de árboles como tilos, jacarandás, liquidámbar, ceibos y árboles del amor, además de arbustos y herbáceas que aporten estructura y continuidad en los distintos sectores. También se proyectan pequeños bosquecillos, sectores de descanso con sombra y la jerarquización de accesos, especialmente sobre la avenida Villarino.
La propuesta incluye además la generación de puntos focales en diferentes sectores, el ocultamiento de áreas poco estéticas —como equipos de riego o medianeras— y la mejora de los espacios de permanencia, con intervenciones pensadas para el uso cotidiano de vecinos y vecinas.
Este planteo se da en un contexto reciente de intervenciones en el arbolado del lugar. Días atrás, el Municipio explicó la extracción de varios ejemplares añosos que se encontraban secos y representaban un riesgo para la seguridad, especialmente ante vientos intensos. La decisión fue respaldada por informes técnicos y avalada por la Mesa del Arbolado Público.
Como parte de ese proceso, se estableció una compensación ambiental mediante la entrega de 300 árboles que serán destinados a distintos puntos de la ciudad, en el marco de una política de reposición y fortalecimiento del arbolado urbano.