Consumo precoz: la alarmante tendencia que redefine las políticas de prevención
El consumo problemático de sustancias atraviesa un escenario cada vez más complejo en Viedma y la provincia , marcado por la aparición de casos a edades más tempranas y por la coexistencia de múltiples factores que dificultan su abordaje.
Lejos de tratarse de situaciones aisladas, especialistas advierten sobre transformaciones profundas en los patrones de consumo que impactan especialmente en niños, niñas y adolescentes.
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Uno de los aspectos que genera mayor preocupación es el descenso en la edad de inicio. Según se viene observando, los primeros consumos se registran en etapas cada vez más tempranas, lo que incrementa los riesgos y condiciona el desarrollo físico, psíquico y social de quienes los atraviesan.
A esto se suma el crecimiento del policonsumo - es decir, la combinación de distintas sustancias - y la presencia de cuadros vinculados a padecimientos de salud mental, lo que configura situaciones más complejas que requieren intervenciones integrales y sostenidas en el tiempo.
En este contexto, también se advierte sobre la necesidad de revisar las estrategias de abordaje, ya que las respuestas que se implementaban años atrás no siempre resultan efectivas frente a las nuevas realidades. La intervención temprana, el trabajo en territorio y el fortalecimiento de los vínculos familiares y comunitarios aparecen como ejes centrales.
En diálogo con el programa "Tocá Madera" de Radio Noticias (105.5 MHz), la titular de la Agencia para la Prevención y Asistencia ante el Abuso de Sustancias y de las Adicciones (Apasa), Norma Mora, brindó detalles sobre esta problemática y las acciones que se llevan adelante desde el organismo provincial.
En ese sentido, Mora advirtió que “se está marcando un inicio cada vez más temprano de los consumos, incluso alrededor de los diez u once años”, y remarcó que “lo que antes estaba más asociado al alcohol, hoy aparece acompañado de otras sustancias, con situaciones de policonsumo”.
Asimismo, explicó que los casos actuales presentan una mayor complejidad: “los consumos problemáticos están vinculados a padecimientos subjetivos muy complejos, lo que hace que las respuestas que dábamos años atrás hoy no sean de la misma manera”.
En relación a las estrategias de intervención, señaló que “hay que redoblar los esfuerzos en los ámbitos educativos y barriales, hablar con chicos, chicas, adultos y familias para desnaturalizar estas situaciones”, y subrayó la importancia de la detección temprana.
Además, destacó el rol de los dispositivos de atención al indicar que “contamos con espacios territoriales y también virtuales, con equipos profesionales, para facilitar el acceso y que cualquier persona pueda pedir ayuda”.
Por otra parte, hizo hincapié en el acompañamiento familiar: “no se trata de culpabilizar, sino de comprender que estas situaciones responden a contextos más amplios y que deben abordarse de manera colectiva”.
Mora participó recientemente, junto a representantes de distintas jurisdicciones, de una reunión del Consejo Federal de Drogas (Cofedro), donde se analizaron estas problemáticas a nivel nacional y se avanzó en la construcción de agendas comunes para su abordaje.