SUPERACIÓN
Catherine Fulop contó cómo intentaron secuestrarla junto a Ova Sabatini en Venezuela
Catherine Fulop y Ova Sabatini, un dúo conocido por su talento y armonía, enfrentaron un episodio terrible y aleccionador en las calles de Caracas, Venezuela. La historia comienza mientras la pareja disfrutaba de un día común, transitando por una de las principales avenidas de la ciudad. Todo cambió cuando un vehículo desconocido les bloqueó el paso abruptamente, dando inicio a un intento de secuestro que desafiaría su templanza y amor mutuo.
"El pánico nos envolvió tan repentinamente que apenas tuvimos tiempo para comprender lo que ocurría", narró Fulop recordando el evento con claridad. Los secuestradores, armados y amenazantes, separaron a Fulop de Sabatini en un abrir y cerrar de ojos. Siendo conducida a otro automóvil, Fulop temía por su vida y la de su compañero, mientras los delincuentes neutralizaban a Sabatini a punta de pistola.
La situación, ya de por sí intensa, se volvió crítica en segundos. "Pensé que no saldríamos de esta", confesó Catherine Fulop, pero Sabatini mostró un aplomo inquebrantable. Sin dudar, Sabatini echó mano a su última transacción monetaria: había cambiado unos 100 dólares y con ellos salvó el día. Los ofreció en bolívares, un fajo que satisfizo a los secuestradores y evitó que la situación llegara a un punto sin retorno.
“El coraje y control de Ova en esa oscura hora es lo que nos mantuvo a salvo”, resaltó Fulop, asegurando que los mayores problemas en el momento tan crítico habían sido mitigados gracias a la actitud decidida de su pareja. “Nos dejaron ir, y mientras reanudábamos nuestra marcha, respiramos profundamente agradeciendo estar vivos”.
Este intento de secuestro, aunque traumático, reforzó el vínculo entre Fulop y Sabatini. En retrospectiva, Fulop considera que sobrevivir a una experiencia límite fue una lección de vida, forjando un sentimiento de gratitud y admiración hacia su compañero. Juntos, han avanzado y prosperado, incluso enfrentando la adversidad y emergiendo más fuertes. Sus vivencias no solo son relatos de peligro y miedo, sino también de resiliencia y devoción mutua.