2026-03-14

EL PEOR INICIO DE AÑO DESDE EL 2002

La industria utilizó apenas el 53,6% de su capacidad instalada en enero

La cifra no solo fue menor a la del mismo mes de 2025, sino que representó el peor inicio de año para el sector desde la crisis de 2002.

El mes de enero de 2026 ha iniciado bajo una preocupante marca para la industria manufacturera en Argentina, utilizando solo el 53,6% de su capacidad instalada. Esta cifra no solo se presenta inferior al 55% que se registró en enero del año pasado, pero además es notable por ser la peor desde la crisis de 2002. Según datos recién revelados por el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC) este viernes, varias industrias claves reportaron caídas significativas, siendo las más impactadas las metalmecánica, automotriz y textil.

La principal explicación para este declive ha sido una baja en la producción de maquinaria agropecuaria y aparatos de uso doméstico, tal y como refirió el informe del INDEC. En el sector automotriz, el uso de la capacidad instalada descendió del 34,8% al 24%, mientras que, la caída en el textil fue aún más drástica, pasando del 33,9% al 23,7%. El sector metalmecánico también experimentó un retroceso significativo, cayendo desde un ya preocupante 38,1% al 31,4%. Se ha indicado que estas caídas están relacionadas con los efectos de la apertura comercial que el país ha experimentado, lo cual ha resultado en un incremento de la penetración de las importaciones en el mercado.

Un análisis detallado provisto por la Gerencia de Estudios Económicos del Banco Provincia reportó que, aunque el aumento de las importaciones en algunos sectores no necesariamente indica una sustitución directa de la producción nacional, existen otras áreas, particularmente aquellas intensivas en trabajo y enfocadas en el mercado interno, que sí han visto su producción desplazada por productos extranjeros. Este fenómeno, al que han denominado 'sustitución inversa', representa un desafío para la estabilidad del entramado industrial local, ya que pone en riesgo muchas capacidades productivas centenarias.

El reporte del INDEC también desveló que algunos bloques sectoriales han podido sortear la tormenta mejor que otros, usando capacidades instaladas superiores al promedio general. Ámbitos como refinación del petróleo con un 86,8%, industrias metálicas básicas con 67,6%, y productos químicos con 64,8% se hallaron liderando el uso de su infraestructura productiva. Sin embargo, otros sectores como el tabaco (50,9%), productos minerales no metálicos (45,5%) y caucho y plástico (36,1%) se ubican por debajo del nivel general, enfatizando la disparidad con la que el fenómeno de enero 2026 ha afectado a distintas áreas industriales en el país.

Este escenario parece coincidir con algunos patrones históricos alarmantes, especialmente si nos remontamos al inicio del siglo XXI durante la significativa crisis económica de 2002. La capacidad utilizada una vez más da señales de debilidad en el entramado industrial, sugiriendo áreas que necesitan atención urgente por parte de las políticas públicas si el objetivo es no sólo recuperar niveles óptimos de productividad sino también asegurar un crecimiento sostenible en la industria nacional.

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