POLÉMICA
Las contundentes pruebas de que Wanda Nara abandonó a sus perros: ¿qué para defenderse?
La reciente polémica en torno a Wanda Nara no fue originada por su vida amorosa ni sus habituales viajes, sino por una controvertida situación que involucra a dos perros que residen en su propiedad de Nordelta. Las imágenes de estos canes, supuestamente abandonados en un canil mientras ella se encontraba ausente del país, comenzaron a circular ampliamente, alimentando una nueva ola de discusiones en las redes sociales.
La controversia surgió a raíz de comentarios que persistían en el vecindario respecto a la situación de los animales. Según informaron en diversos programas de televisión, "habría una denuncia promovida por los vecinos de Nordelta", alarmados por el estado en el que, según su interpretación, permanecían los animales. A medida que las fotos y comentarios crecían en número, la presión sobre Wanda Nara también lo hizo.
Las acusaciones especificaban el lugar exacto en el que los perros habían sido encontrados. Dentro de esta narrativa, se decía que "Wanda Nara habría dejado a dos de sus perros en un canil ubicado junto a su residencia", y esta declaración se vio reforzada por otros testimonios del vecindario que expresaban preocupación por lo que habían observado en los días recientes.
Entre las declaraciones más impactantes surge la que señalaba: "Los perros están muy solos y ladran constantemente. No hay nadie que parezca cuidar de ellos". Los rumores ganaron más credibilidad cuando fue señalado que "hace 10 días nadie es visto en la propiedad", coincidiendo con el viaje de Wanda Nara a Milán. Otra residente describía detalladamente la escena: "Los animales están a pleno sol, y la casa permanece cerrada, aparentando abandono".
Frente a la creciente marea de juicios, Wanda Nara optó por no mantenerse en silencio y contestó desde sus plataformas de redes sociales. Adoptando un tono firme, no solo rechazó las acusaciones de abandono, sino que aprovechó la circunstancia para criticar a Mauro Icardi. "Estoy encargándome de los perros que mi ex dejó al desamparo", sentenció, entrelazando defensa personal y una ofensiva hacia su ex pareja en un solo comentario.
En términos más concretos, Nara explicó por qué uno de los perros estaba confinado en ese sitio particular. "El perro chihuahua, de nombre Galatasaray que pertenece a Mauro, es muy pequeño y el río podría resultar peligroso. A este animal no le agrada estar en el interior de la casa, de ahí que se elija el espacio exterior", detalló Wanda Nara en respuesta al furor mediático.
Su defensa no se detuvo ahí; insistió en que lejos de ser un acto de abandono, la disposición era una medida de seguridad. "Es una pena que su dueño originario lo abandonara, y esto no es el resultado de la casa que construí cerca del río y los caprichos", afirmó. Y para subrayar su punto de vista concluyó: "Diariamente, mi casa está llena de vida, con mis hijos y familia interactuando con ellos. Mi hogar colinda con el río, y asegurar su bienestar es prioritario, evitamos que puedan caer al agua creando un espacio seguro".
Para Wanda Nara, colocar a su mascota en un ambiente seguro no simboliza abandono, afirma que es una manera de protegerlos del entorno, especialmente considerando los peligros que emergen del río cercano. Finalmente, el debate plantea bandos definidos: los vecinos que sostienen una percepción de negligencia, y Wanda Nara que respalda sus acciones como un gesto de cuidado meticuloso.