MASIVA MOVILIZACIÓN EN EL CONGRESO
ATE, UOM y Aceiteros marchan en contra de la Reforma Laboral
En una jornada teñida por el fervor sindical, miles de trabajadores y activistas se dieron cita en las cercanías del Congreso de la Nación en Argentina para expresar su rotundo rechazo a la Reforma Laboral propuesta por el gobierno de Javier Milei. Este controvertido proyecto, que pretende modificar profundamente las relaciones laborales en el país, ha generado una ola de descontento entre amplios sectores de la sociedad.
A pesar de la falta de convocatoria oficial por parte de la Confederación General del Trabajo (CGT), conocida por su históricamente significativa influencia en las movilizaciones laborales, la manifestación consiguió atraer a múltiples organizaciones sociales y sindicatos que se unieron para defender los derechos laborales amenazados por la reforma. Esta situación es particularmente relevante, ya que indica una fragmentación dentro del movimiento sindical, con sectores que buscan vías alternativas, más allá de las tradicionales, para enfrentar lo que consideran un retroceso en términos de derechos.
El Frente de Sindicatos Unidos (FreSU), liderado por importantes figuras sindicales como Abel Furlán de la Unión Obrera Metalúrgica (UOM) y Daniel Yofra de la Federación Aceitera, jugó un rol primordial en la organización de la protesta. Este conglomerado de sindicatos busca representar a una pluralidad de gremios, desde trabajadores del transporte hasta aquellos del ámbito estatal, evidenciando la multiplicidad de sectores que se sienten afectados por las propuestas del gobierno.
Al margen de las discusiones laborales, la jornada también estuvo marcada por intensos enfrentamientos entre los manifestantes y agentes de seguridad. Incidentes de violencia, incluyendo el uso de gas pimienta y la agresión directa a trabajadores de medios de comunicación, ensombrecieron una jornada que buscaba, en esencia, ser una expresión pacífica del descontento social. Sin embargo, a pesar de estos enfrentamientos, el sentimiento de unidad y lucha se hizo patente, ya que los manifestantes lograron reagruparse y continuar con su programa de protestas.
La respuesta de la CGT, sin embargo, permaneció medida y distante, limitándose a explorar vías judiciales para frenar la implementación de la reforma. Esto deja entrever un distanciamiento de ciertos sectores del liderazgo sindical con las bases, que se muestran impacientes por acciones más contundentes como la convocatoria a paros.