LA JOYA OCULTA DEL KITESURF
"El Cóndor tiene un viento de élite": el brasileño que quedó impactado tras volar a 21 metros de altura
El balneario El Cóndor fue escenario de un hito deportivo durante la reciente sudestada. El brasilero Juliel Linhares, un experimentado kiter oriundo de Itarema, alcanzó una altura de 21.3 metros en un salto de modalidad Big Air, aprovechando las condiciones extremas de la zona.
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"En Brasil se escucha que Argentina no es buena para el kite por el frío, pero llegando acá me encantó. Me desperté a las 6 de la mañana para navegar con la salida del sol y agarré un 'vientazo' increíble", relató asombrado Linhares, durante la visita al estudio de Radio Noticias (105.5 MHz). A sus 27 años, vive del deporte y recorre el mundo buscando las mejores rachas.
Marcelo Ruiz, referente de la escuela local y con más de 20 años de experiencia, explicó que la visita de atletas como Juliel busca romper el mito de que la Patagonia es solo "frío y glaciares".
"Tratamos de mostrar que Argentina tiene lugares potenciales. En otros destinos podés estar días sin viento; acá el régimen es diario. El Cóndor tiene una conjunción difícil de encontrar: un viento que le permite a un profesional batir un récord y a un principiante aprender con seguridad", señaló.
Para el instructor, el Kitesurf es un motor económico para la villa: "Somos operadores turísticos involuntarios. Queremos que el turista venga, consuma y abastezca al pueblo. El anfitrión real del deportista es el vecino, el pintor, la señora que riega la vereda".
Derribando mitos
Ante la consulta sobre la seguridad y la exigencia física, Ruiz fue tajante: "No hay deportes peligrosos, sino deportistas peligrosos". Explicó que el kite moderno cuenta con múltiples sistemas de seguridad y que el aprendizaje está sistematizado.
"Si el chico tiene interés, a los 6 años puede empezar. Lo ideal es entre los 10 y 12 años", señaló. Y agregó: "Si podés andar en bicicleta, podés hacer esto. No necesitás una gran fuerza; los elementos están diseñados para que el esfuerzo sea mínimo".
En promedio, entre seis y ocho clases una persona adquiere la autonomía necesaria para navegar sola de forma segura.
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Próximos pasos
Mientras Juliel Linares partirá hacia San Juan para competir en Cuesta del Viento antes de regresar a Brasil en abril, El Cóndor se prepara para su gran cita anual.
En Semana Santa se llevará a cabo la cuarta edición de la Fiesta del Viento, un evento que en años anteriores convocó a más de 20.000 personas y que busca consolidar a la región como la capital nacional de los deportes de viento.