Tensión en tribunales: pidió el anonimato, aceptó haber delinquido e irá preso
Esta mañana se produjo un control de acusación por robo agravado en poblado y en banda contra Enzo Medina Martínez, un hombre con un amplio prontuario delictivo que tiene una pena condicional y siguió delinquiendo. El proceso se llevó a cabo en la sala del Anexo del Poder Judicial de Viedma, donde aceptó la culpabilidad de los hechos y acordó un juicio abreviado donde se le unificará otra condena.
El inicio de la audiencia fue en clima cargado de tensión, ya que el acusado pidió que no le saquen fotos y el juez Guillermo Bustamante le recordó que estos actos son públicos, "porque acá no hay nada que esconder, la publicidad hace que el resto de la gente sepa qué es lo que está ocurriendo acá adentro".
El acusado retrucó: "Que lo sepan, pero sin mi nombre, sin mi apellido y sin mi imagen ¿cuál es el problema?" y el magistrado respondió: "Acá no hay problema ni falta de problema, las cosas son de esta manera, así lo prevé el sistema democrático que todos tenemos que respetar".
Descripción de los hechos
El defensor oficial Pedro Vega pidió un cuarto intermedio, donde su cliente se pudo calmar y luego continuó la audiencia con el espíritu original. En este sentido, la fiscal Mariana Giammona relató que se le atribuye a Medina Martínez haber intentado robar en una vivienda de General Conesa junto a Cristian Parra Quiñenao y Damián Figueroa el 7 de noviembre de 2024, a las 20 horas.
El trío concurrió hasta un domicilio de la calle 14 de Octubre. El acusado se quedó de "campana" arriba de un Chevrolet Onix, Parra Quiñenao violentó la puerta del inmueble y luego Figueroa intentó palanquearla con una barreta, pero la joven víctima comenzó a los gritos y el grupo se dio a la fuga. Luego, fueron identificados por cámaras de seguridad.
Se le agregó un segundo hecho, por el robo de un taladro a otro vecino ocurrido un mes antes, que fue encontrado el mismo día arriba de su auto en General Conesa.
Como adicional, también se le añadieron cargos por desobediencia de una medida cautelar que tenía con su ex pareja, que tenía vigencia hasta el 18 de febrero de este año. Es que el sujeto apareció de repente ante su ex el 16 de diciembre de 2025 al mediodía, quien logró refugiarse en el supermercado La Cooperativa Obrera. Ante la presencia policial, Medina Martínez huyó y fue interceptado entre la avenida 25 de Mayo y Periodistas Argentinos.
La fiscal adjunta Candelaria Molineaux luego citó el sustento probatorio y manifestó que en el primer caso se cuenta con la declaración testimonial de la víctima, de vecinas entre ellas la dueña de un comercio que filmó parte de la huida, la intervención del Gabinete de Criminalística, policías intervinientes y datos del monitoreo electrónico de Medina Martínez que describe los movimientos de los hechos. Además, se agregaron el cotejo de chats intercambiados en dos celulares de la marca Motorola secuestrados.
Por su parte, se agrega el relato de su ex pareja por los casos de hostigamiento. En esa línea, tienen dos hijos en común y en palabras de la fiscal Giammona la mujer reconoció sentir un "agotamiento e incomodidad por la conducta que asume, en ocasiones irrumpe en forma alterada y violenta su vida cotidiana y genera inestabilidad en su rutina".
En función de los antecedentes penales que datan de septiembre de 2024 y corresponde su revocación, la Fiscalía pidió un año y ocho meses de prisión efectiva por esta causa, y que se revoque su otra pena en suspenso, por lo que requirió tres años de prisión efectiva por todos los delitos agrupados.
Medina Martínez ya calmado, y entendiendo que en un eventual juicio ordinario tendría una pena mayor, asumió todos los cargos y aceptó todo lo expuesto por el Ministerio Público Fiscal. De esa forma, el juez Bustamante dispuso concluida la audiencia y avisó que evaluará el acuerdo entre las partes.
Antecedentes penales
El imputado es una persona conocida en los pasillos de tribunales y tuvo una condena por el mismo juez Bustamante en septiembre de 2024, cuya condicionalidad desafió varias veces. Se le había pedido que utilice una tobillera electrónica, que no se acerque a su ex pareja y que asista a tratamientos psicológicos por dos años, y se mostró resistente a cada una de estas pautas.
De esta forma, en julio de 2025, la jueza de Ejecución Penal Nº 8, Shirley González, le aplicó un llamado de atención y extendió su vigilancia por GPS hasta diciembre de 2025 y le advirtió que se podría revocar su condena en suspenso. La medida de monitoreo fue clave para resolver el intento de robo en Conesa.
En la oportunidad de su juicio anterior, se le atribuyó a Medina Martínez un total de ocho hechos delictivos. El más repetido en los portales de noticias fue en agosto de 2024: cuando este delincuente intentó robar en una vivienda ubicada en la calle San Luis al 500. Fue junto a tres adolescentes, uno de ellos de 15 años y no punible.
Uno de los menores quiso trepar el balcón de la propiedad, mientras que los otros dos se quedaron de "campana” (uno con un arma de fuego). El delito fue frustrado porque el hijo del dueño de la casa vio todo y llamó a su papá. Al darse cuenta de que la morada no estaba vacía, huyeron en un auto Fiat Palio conducido por este ladrón de 36 años.
Llegaron hasta una estación de servicio, donde fueron interceptados por la policía luego de una persecución a distancia del dueño de la casa de San Luis, de acuerdo a los antecedentes policiales. La calificación legal del caso fue hurto agravado por escalonamiento y uso de arma y al mayor de edad se le agregó el agravante de actuar junto a un menor de edad.
A mediados de septiembre, de 2023 se presentó en el domicilio de su ex pareja, con quien tenía una prohibición de acercamiento. Cuando se cruzaron, en una vivienda de la calle Roca al 200, la empujó, le gritó y obligó a la mujer a que salga corrieron sin su celular ni las llaves de su camioneta. Por este caso, sólo le dictaron una prohibición de acercamiento de 100 metros.
Tercer hecho: en octubre de 2023 volvió a presentarse en el domicilio de su ex, con la excusa de buscar a los hijos que tienen en común. Empezó a preguntarle dónde había estado la noche anterior, comenzó a violentarse y la víctima apretó el botón antipánico para salvaguardarse.
Los sucesivos casos también se refirieron a situaciones de violencia de género contra su ex pareja y madre de sus hijos. En el mismo mes de octubre de 2023 saltó la reja de la propiedad, golpeó con violencia la ventana y luego se retiró. El quinto hecho fue en diciembre de 2023, cuando insistió en meterse a la propiedad de la calle Roca a la fuerza y no tuvo suerte.
El sexto caso fue el 1 de marzo de 2024, cuando incumplió la medida de prohibición de acercamiento a su ex al menos seis veces en el mismo día. Según el dispositivo electrónico de monitoreo, se presentó en la misma casa de siempre entre los rangos horarios de las 10 de la mañana y un poco más de las 16:30.
El séptimo hecho también fue el 1 de marzo, alrededor de las 18:30 horas, cuando el violento se presentó de sorpresa en el trabajo de su ex, en la calle San Martín. Ante la desesperación, la damnificada se fue caminando hasta la plaza y éste sujeto la comenzó a seguir a bordo de un auto. La persecución finalizó cuando la joven logró meterse adentro de la Fiscalía.
Asimismo, el último hecho apuntado a este mismo individuo fue el 30 de julio de 2024, a las 13 horas. Interceptó a la víctima entre las calles México y Colón, cuando estaba por estacionar su vehículo e iba junto a sus hijos menores. En esta ocasión, abrió la puerta trasera del coche y la amenazo diciéndole “Te voy a reventar, no te la vas a llevar de arriba”.
Más allá de todas las advertencias, Medina Martínez continuó en situaciones delictivas y ahora finalmente irá al Penal 1 de Viedma por tres años.