2026-02-24

CELEBREMOS

Mirtha Legrand festejó su cumpleaños 99 a puro lujo: los invitados famosos que estuvieron presentes

La diva de los almuerzos tuvo su gran celebración en la casa de su hija Marcela Tinayre, en Barrio Parque.

La escena se repitió, como cada año, pero con un detalle distinto. Esta vez, el festejo no fue en la histórica casa de Mirtha Legrand, sino en la de su hija, Marcela Tinayre, en pleno Barrio Parque. Sin embargo, el espíritu fue el mismo: emoción, fanatismo, cámaras encendidas y una diva que, incluso después de más de ocho décadas frente al público, sigue despertando una devoción inalterable.

Detrás del mito, aparece una Mirtha sencilla, casi doméstica, que lejos del glamour televisivo disfruta de platos clásicos: pastel de papa, tortilla y milanesa. Una postal íntima que convive con la leyenda de la mujer que pasó del cine nacional a convertirse en “la señora que almuerza en la televisión” y en una referencia cultural para varias generaciones.

La casa elegida para el festejo, de tres plantas, con jardín, pileta, quincho y ascensor, se convirtió desde temprano en un punto de peregrinación. En la misma cuadra vive Pampita y, medianera mediante, aseguran que también reside Mariano Grondona. Un entorno exclusivo para una celebración histórica.

Desde la mañana, integrantes del club de fans aguardaban en la puerta con corazones de cartulina, banderines y un pasacalles que resumía el sentimiento general: #quieroestarenlamesaza. Algunas señoras repetían frases célebres de la conductora y elegían su favorita: “Como te ven, te tratan”. La torta, el catering y hasta la policía llegaron antes que los invitados.

Entre los primeros famosos en decir presente estuvieron Gino Bogani, Juan José Campanella, Gabriel Olivieri, Marcelo Polino, Mauricio D'Alessandro e Iliana Calabró. El primero de la familia en llegar fue Nacho Viale, seguido por Juana Viale, que entró casi corriendo.

Mientras se esperaba la llegada de Mauricio Macri, Patricia Bullrich se adelantó y fue una de las primeras figuras políticas en aparecer.

Cuando finalmente se abrió el portón y apareció Mirtha, la calle estalló. Entre periodistas y vecinos, se escucharon gritos que resumieron su lugar en la historia: “Mirtha eterna”, “Hasta los 120 Mirtha”, “La mesa de los 100 en el Obelisco de Buenos Aires!!”.

Entre abrazos y sonrisas, la diva también respondió con naturalidad cuando le preguntaron por los regalos: “Tazas de té”, enumeró, sin vueltas.

Así, entre afecto popular, invitados de peso y gestos simples, Mirtha volvió a demostrar que su verdadero secreto no está solo en su longevidad profesional, sino en esa mezcla perfecta de cercanía y grandeza que la convierte, año tras año, en la gran protagonista de su propio festejo.

 

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