Paso a paso para hacer una mousse de arándanos bien cremosa
Si estás buscando un postre original sin resignar sabor, esta mousse de arándanos es la opción ideal. Tiene una textura aireada y cremosa, un sabor intenso a fruta y un color irresistible que la convierte en protagonista de cualquier mesa dulce.
Ingredientes:
350 gramos de arándanos
140 gramos de azúcar
1 cucharada de jugo de limón
14 gramos de gelatina sin sabor
70 mililitros de agua natural (para hidratar la gelatina)
Para el merengue italiano:
4 claras de huevo
80 gramos de azúcar
Cantidad necesaria de agua (para hacer el almíbar)
Preparación:
1- Llevá a fuego medio los arándanos junto con el azúcar y el jugo de limón. Cociná hasta que la fruta se ablande y el azúcar se disuelva por completo, se forma una especie de compota.
2- Retirá del fuego y mixeá la preparación hasta obtener una textura lisa. Hidratá la gelatina sin sabor con el agua, incorporala a la mezcla de arándanos y mezclá bien. Reservá.
3- Para hacer el merengue italiano, comenzá a batir las claras a punto nieve. En paralelo, prepará un almíbar con el azúcar y un poco de agua: cuando alcance punto bolita (alrededor de 118°), volcalo en forma de hilo sobre las claras sin dejar de batir. Continuá batiendo hasta que el bol esté frío y el merengue esté firme y brillante.
4- Integrá el merengue italiano a la preparación de arándanos con movimientos envolventes para no perder aire. Este paso es clave para lograr una mousse liviana y cremosa.
5- Distribuí la mousse en copas individuales o en un recipiente grande. Llevá a la heladera por al menos 4 horas hasta que tome consistencia. Podés servirla sola o decorarla con crema chantilly, arándanos frescos o ralladura de limón.