2026-02-08

ESCÁNDALO

Barby Franco fue víctima de un robo y escrachó a los ladrones de la peor manera: “Chorro y burro”

El escrache de Barby Franco a los ladrones tras ser víctima de un robo

El mundo digital se ha convertido en un escenario privilegiado para denuncias y es decir, para "escraches", dado su alcance inmediato. Sin embargo, estos medios también permiten que situaciones adquieren notoriedad en cuestión de minutos, generando un impacto significativo en todas sus formas. Esto fue justamente lo ocurrido con la modelo Barby Franco, quien protagonizó un episodio de robo que, días después, tomó un giro inesperado.

Todo se desencadenó con la habitual acción de pedir un servicio de traslado para enviar determinada mercadería. La expectativa era simple: el producto debería llegar al destinatario en el plazo acordado. Sin embargo, lo que estaba por suceder no solo puso a Franco en una situación de vulnerabilidad, sino que, además, dio paso a una seguidilla de acontecimientos cargados de emociones intensas, ira y frustración. Aparentemente, el viaje fue anulado sin motivo aparente, y el paquete nunca alcanzó a ser entregado. Sin más alternativas, la conocida modelo decidió alzar su voz a través de las redes sociales, el nuevo campo de batalla de la era moderna.

El descargo se evidenció primero en sus historias de Instagram, en donde no se guardó nada en el tintero. Con un evidente enojo explotado en furiosos mensajes, Barby cuestionó la protección al cliente que el servicio prometía ofrecer. Desde la aplicación utilizada, las medidas de seguridad habían fallado y ella estaba decidida a dejar en manifiesto las fallas del sistema. Las capturas de pantalla con el perfil del reúído conductor del vehículo no tardaron en viralizarse entre su multitudinaria audiencia, dejando nombres al descubierto y provocando el debate entre la seguridad y la privacidad.

Lee también: La Tora de Gran Hermano posó en ropa interior y sorprendió a todos por su cambio físico

Una de las recriminaciones más sonoras que quedó resonando en las redes fue aquel comentario donde la acusadora afirmaba, frustrada: "Devolvé lo que te robaste. Encima chorro, burro." Este calificativo no dejó imparcial a nadie, generando posturas encontradas sobre el proceder en situaciones de presunto robo. Por un lado estaban quienes valoraban el coraje de la mediática para exponer estos eventos; y por el otro, los críticos que señalaban los peligros de difundir información personal de este modo, abogando por alternativas más formales.

La trama tomó un giro absolutamente inesperado a las pocas horas. Franco regresó a las misma plataforma a justificar el vuelco en la historia: finalmente la mercadería había aparecido. Todo, según explicó la reconocida modelo, no fue más que un desafortunado malentendido. La situación respondía a un percance sufrido por el conductor en el momento del envío. Desde un esfuerzo notablemente más moderado, tras agradecer al conductor, retiró las publicaciones pasadas y reconoció haberse precipitado al efectuar tan ruidosas declaraciones.

A pesar del desenlace que dio señales de reconciliación, la controversia dejó huellas imborrables. El abrupto cambio en la narrativa inicial permitió volver a analizar el alcance y las consecuencias de las denuncias escrachadas en la era digital. Un recordatorio sobre la delgada línea que define la privacidad y el deseo de ser escuchado. La conmoción generada deja una moraleja sobre el poder normalmente atribuido a la palabra escrita en las redes, un poder que Barby Franco utilizó de modo tan significativo que, próximamente, detenimientos similares podrían moderarse sabiamente antes de volcarlas a la opinión pública.

Lee también: La tristeza de Yuyito González al enterarse que le sacaron su programa: qué mega famosa la reemplazará

Temas de esta nota
Te puede interesar