REFLEXIÓN
María Susini expuso qué actividad la ayuda a reflexionar sobre su crisis con Facundo Arana
Desde que estalló la noticia sobre la ruptura entre María Susini y Facundo Arana, la privacidad ha sido la característica más notable de su proceso de separación. Sin embargo, María ha encontrado un sentido profundo de introspección en una actividad que le ofrece tanto consuelo como claridad: el surf.
Con la intención de alejarse de las luces del espectáculo y de las charlas triviales que tantas veces resultan superficiales, Susini ha optado por resguardarse en el entorno natural del mar. Allí, en la Costa Atlántica, goza de una antigua pasión que ahora adquiere nuevo significado. El surf -ese deporte que para muchos es una expresión de libertad- se ha convertido en su aliado silencioso.
En sus redes sociales, compartió imágenes en las que se la ve surcando olas. No para mostrar destrezas artísticas ni esparcir revelaciones, sino para documentar un momento íntimo de respiro y regeneración interna. María Susini revela así hasta qué punto puede el mar funcionar como un espejo calmado, donde contemplar sensaciones más claras, alejándose del ruido abrumador de la ruptura pública.
La frase que acompañó una de las imágenes postales en Instagram fue breve pero significativa: "Arrancar la mañana en el agua y seguir en movimiento". Esto se convierte en el reflejo de su deseo de seguir adelante, manteniendo intacto el dinamismo de su vida personal. Sin mostrar arrepentimiento o confusión, su decisión parece hablar de una búsqueda de equilibrio en cada ola.
Los lazos con Facundo Arana mantienen su tono en privado, procurando evitar los escenarios mediáticos. La moderación marca su pauta, con un respeto flujo de pensamientos e intenciones entre ambos protagonistas de esta historia. En este sentido, el surf es mucho más que un pasatiempo; es símbolo, herramienta y vía de escape. Navegando, buscando fuerza y apaciguando el tormentoso cambio emocional, Susini asegura su bienestar.
Es aquí donde podemos ver que el camino de Susini explora más allá de las conclusiones apresuradas y habladurías. Persiste su energía hacia el futuro, en silencio fértil y con cada brazada hacia el porvenir desconocido de aguas todavía por surcar. Así desnuda su elección de avanzar, revelando que este proceso está más centrado en el silencioso pero determinante impacto del autodescubrimiento, y menos en rumores mediáticos o arrebatos públicos.