CONFESIÓN
Moria Casán rompió el silencio y mostró las marcas que le dejó su ex: “La primera piña…”
En una reciente aparición que dejó al estudio donde se encontraba sumido en un silencio sepulcral, la icónica conductora Moria Casán compartió con el público su desgarradora experiencia personal con la violencia de género, un tema que ha vuelto a estar bajo el escrutinio público debido a varias denuncias recientes. Con un tono auténtico y cercano, Moria no dudó en aprovechar esa plataforma para poner en palabras un episodio de su vida que había mantenido en privado hasta ahora.
El detonante de esta revelación fue una entrevista que impactó fuertemente a Casán, logrando mirarse a sí misma como en un espejo y reviviendo viejos recuerdos de un tiempo caracterizado por la violencia física y emocional en una de sus relaciones pasadas. Resaltó que no buscaba sensacionalismo, sino dar voz a quienes aún permanecen en silencio.
Durante el conmovedor relato, la conductora compartió cómo durante años enfrentó su situación sin la compañía o guía de alguien más, una etapa que describió con sinceridad al explicar: “Yo tuve empatía por las cosas que luché sola y sin ayuda”. Sin adornos, relató el crecimiento personal que vino después de enfrentar su realidad.
La historia llegó a su punto más crudo cuando Moria Casán describió las agresiones físicas que sufrió, desnudando su verdad con la contundente confesión de que la primer golpe recibido le dejó más preguntas que respuestas, sobre todo en relación a su reacción entonces inexistente. “La primera piña te deja pensando qué pasó y cómo no hiciste nada”, comentó como reflexión acerca de las impotentes sensaciones que embargan en esos momentos.
Más allá de su testimonio, Casán hizo un llamado a comprender los intrincados mecanismos que mantienen a las víctimas dentro de relaciones dañinas, destacando la confusión, culpa y dificultad para salir. Fue enfática al señalar que no todos logran alejarse a tiempo, y que respetar el tiempo de cada historia es fundamental.
Finalmente, adelantó que estos importantes aspectos de su vida formarán parte de una serie que está preparando, comprometiéndose a narrar su historia sin romantizar su realidad. Al terminar su comentario, la sensación que dejó fue que su fortaleza y sinceridad abrieron una ventana a una conversación más amplia sobre la violencia de género, resaltando que incluso las figuras públicas más fuertes tienen cicatrices que contar.