La Iglesia cuestionó la baja de la imputabilidad: reclama un abordaje integral frente a la problemática
En un contexto marcado por un intenso debate sobre la edad de imputabilidad en Argentina, la Iglesia Católica volvió a hacer oír su voz, pidiendo un enfoque más amplio para abordar la delincuencia juvenil. El asesinato de Jeremías Monzón en Santa Fe ha revivido viejas discusiones políticas y sociales, sumando una nueva urgencia a la problemática.
La Conferencia Episcopal Argentina, en un documento titulado "Para los jóvenes, más educación y más comunidad", pidió explícitamente no reducir la respuesta estatal al ámbito punitivo. "Deseamos compartir algunas reflexiones ante propuestas que presentan la baja de la edad de imputabilidad como única respuesta del Estado frente a situaciones dolorosas que conmueven a la sociedad", comunicó la Iglesia, instando a considerar factores más amplios en el debate.
A través de su comunicado, la Iglesia subrayó el riesgo de enfocarse casi exclusivamente en el castigo penal, dejando de lado aspectos que considera cruciales para una solución a largo plazo. "Lo realmente necesario es prevenir, educar y acompañar", afirmó la declaración. La simplificación de una problemática que es en realidad "mucho más compleja" podría dejar de lado elementos esenciales como la familia, la escuela, la comunidad y el Estado, advirtió el documento, respaldado por arzobispos de diferentes provincias argentinas.
Ya en 2025, la institución religiosa había planteado interrogantes respecto a la efectividad de reducir la edad de responsabilidad penal. ¿Están realmente preparados los centros para menores en el país? ¿Existen alternativas viables para la educación y reintegración social de estos jóvenes? "Sabemos cómo es la realidad de los establecimientos penitenciarios. ¿En serio creemos que esa es la solución?", interrogaba la Conferencia Episcopal en su momento.
El clero propuso una transformación del régimen penal juvenil que sea "humana, integral y abierta a la esperanza". Esto implica, subrayan, una "propuesta positiva" que se basa en la educación, el acompañamiento y la prevención de la delincuencia juvenil, en lugar de un sistema centrado únicamente en el castigo. "Fortalecer políticas educativas y comunitarias es vital para construir un futuro y evitar una mayor fractura social", señaló el comunicado.
La Iglesia reafirmó su confianza en una estrategia preventiva apoyada en el compromiso colectivo. "La verdadera prevención nace del cuidado compartido: familias acompañadas, comunidades comprometidas, un Estado presente y una sociedad que no se resigna a perder a sus niños y jóvenes", concluyó el pronunciamiento. En el panorama político, el tema de la baja de edad de imputabilidad sigue siendo un punto de controversia, manteniendo su lugar central en el debate público del país.