La costanera fue el epicentro de una jornada con mucho calor en Viedma
La tarde del sábado tuvo un protagonista indiscutido en Viedma: la costanera. Con el termómetro marcando 35 grados, el paseo ribereño se vio colmado de familias, grupos de amigos y parejas que buscaron alivio frente a una jornada sofocante.
Reposeras alineadas frente al río, mates que iban y venían, churros y tortas fritas recién hechas marcaron el ritmo de una escena típica del verano en la costanera.
A medida que avanzaban las horas, los zambullidos en el río se volvieron cada vez más frecuentes. Grandes y chicos aprovecharon la cercanía del agua para refrescarse, mientras otros optaron por descansar o simplemente contemplar el paisaje desde la orilla.
El movimiento se mantuvo constante durante toda la tarde, consolidando a la costanera como el punto de encuentro por excelencia cuando el calor aprieta.