Edgardo Semprini, el gurú de la coctelería en la Comarca: “Está bueno probar cosas diferentes”
Hablar de coctelería en la Comarca Viedma–Patagones es, casi inevitablemente, hablar de Edgardo Semprini. Bartender de referencia, formador y protagonista de innumerables eventos sociales, visitó el estudio de Radio Noticias y compartió su recorrido, su mirada sobre la coctelería de autor y las tendencias que hoy dominan las barras.
Su nombre está asociado a casamientos, cumpleaños de 15 y celebraciones masivas, donde sus propuestas —con y sin alcohol— buscan siempre algo más que apagar la sed. “Con un cocinero amigo, Martín Pereyra, que hoy vive en El Bolsón y tiene un emprendimiento de chacinados, hacíamos eventos con cócteles diseñados para el momento. Muchas veces me preguntan qué es la coctelería de autor y creo que es aplicarle creatividad a la coctelería, dándole un toque personal. Esto no implica crear algo desde cero, sino que a veces te inspiras en un cóctel y le das una vueltita de rosca”, explicó.
Para Semprini, la clave está en no caer en la repetición. “Está bueno que los cócteles no sean siempre igual, probar cosas diferentes. Y ahora está la tendencia de la vermutería”, señaló, marcando uno de los fenómenos que gana terreno en bares y encuentros sociales.
Su historia detrás de la barra comenzó mucho antes de la formación académica. “Yo cuando tenía 14 años empecé a salir a las matinés y a los 16 empecé a salir a los boliches con algún amigo mayor de edad y siempre me llamó la atención cómo se trabajaba detrás de la barra. Veía mucha adrenalina, mucho vértigo detrás de la barra y eso siempre me llamó la atención”, recordó. Ese interés se transformó en oficio cuando cumplió la mayoría de edad: “Cuando cumplí los 18 y terminé el secundario, yo siempre creo mucho en las energías del universo… fui para ayudar a arreglar una barra. En un momento… le preguntó si podía laburar ese año y le dijeron que sí. Y ahí me sumé para probar en el año 2003. Ahí fue mi primer trabajo de barman y desde ahí nunca paré”.
Con el tiempo llegó la capacitación formal y el rol de formador. “Después empecé a capacitarme, a hacer cursos con la Unión de Trabajadores del Turismo, Hoteleros y Gastronómicos de la República Argentina (UTHGRA) y de hecho hoy soy el instructor de UTHGRA de la seccional de Viedma en coctelería y de mozo, porque en el camino me fui perfeccionando y desarrollándome en varias áreas”, contó.
La búsqueda constante de innovación también lo llevó a competir y experimentar. “Yo he competido en torneos de coctelería y cuando empecé a ver la innovación hice cursos de mixología molecular, que tenía que ver con incorporar técnicas científicas y químicas de la coctelería… A mí me agarró una locura por querer innovar, hice algunas aberraciones, pero para poder innovar primero hay que conocer bien lo clásico, manejarlo de una manera precisa y luego modificarlo para sumarle y no restarle. Lo clásico no se tiene que perder”, afirmó, dejando una definición que resume su filosofía.
En cuanto a las modas, reconoce que el público joven llega con referencias claras: “Ahora los chicos conocen más la moda, como el gin-tonic con frutos rojos”. Pero también destaca un cambio profundo en la demanda: la coctelería sin alcohol. “También se viene trabajando en la tendencia de tragos sin alcohol… Yo trabajo mucho en eventos y los conductores designados, niños menores o las chicas embarazadas tienen derecho a disfrutar un buen trago… A mí me gustan las propuestas sin alcohol y cada vez más se viene pidiendo por parte del público”.
Entre clásicos, innovación y nuevas tendencias, Semprini sigue marcando el pulso de la coctelería regional. Detrás de cada copa, hay técnica, historia y una convicción clara: el buen trago no depende del alcohol, sino de la creatividad y el respeto por el oficio.
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