¿Qué hay que tener en cuenta para viajar con el auto en condiciones?
Con la llegada del calor y el incremento del tránsito en rutas y accesos a destinos turísticos de la región, especialistas recomiendan prestar especial atención al estado general del vehículo antes de iniciar un viaje.
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El sistema de refrigeración, las mangueras, los frenos y el funcionamiento de los elementos de seguridad aparecen entre los puntos más sensibles, sobre todo cuando las altas temperaturas y los embotellamientos exigen más al motor.
En ese contexto, el mecánico Gastón Abbate advirtió que muchos de los problemas que se presentan en la ruta podrían evitarse con controles simples y a tiempo. “Hoy encontramos muchas fallas vinculadas al sistema de refrigeración, radiadores tapados o mangueras resecas que no se revisan y pueden terminar rompiendo un motor”, explicó en diálogo con Radio Noticias, al tiempo que remarcó la importancia de no dejar el mantenimiento “para último momento”.
Abate también señaló que los vehículos más modernos suman nuevas complejidades, ya que gran parte de los controles dependen de sensores y sistemas electrónicos. “Muchos autos ya no tienen relojes de temperatura y el aviso aparece cuando el problema ya está instalado”, indicó, y agregó que luces encendidas como la del airbag “no deben ignorarse”, ya que advierten fallas en sistemas de seguridad fundamentales para viajar.
En todos los casos, insistió en la necesidad de realizar revisiones periódicas y mantener un seguimiento del vehículo durante el año para reducir riesgos y gastos mayores.
En ese sentido, el mecánico remarcó que uno de los errores más frecuentes es subestimar componentes que parecen menores. “Las mangueras no les damos bolilla y hoy parecen caños; una manguera que falla en un viaje largo puede terminar en la rotura total del motor”, señaló, y explicó que muchas veces los inconvenientes surgen por la falta de recambio del refrigerante o por no respetar la correcta dilución, lo que genera obstrucciones internas difíciles de detectar.
Abate también se refirió a la importancia de realizar limpiezas periódicas del circuito de agua, especialmente antes de salir a la ruta. “Cuando el depósito ya está sucio, el motor está igual; esa suciedad viene del block y el mismo refrigerante la va soltando”, explicó, y recomendó renovar el líquido cada 20 mil kilómetros o cada dos cambios de aceite, como una medida preventiva clave para evitar recalentamientos.
Por último, el mecánico advirtió sobre una problemática habitual en los vehículos más nuevos, donde la tecnología reemplazó los controles analógicos tradicionales. “Hoy el auto te avisa cuando ya no tiene agua y está recalentado; cuando prende la luz, muchas veces ya es tarde”, indicó, y sostuvo que, ante ese escenario, el mantenimiento y los controles previos “son fundamentales para que el margen de error sea lo más chico posible” al momento de emprender un viaje.