Club Piedra Buena: un espacio en el que florece su perfil recreativo
El Club Naútico Luis Piedra Buena de Carmen de Patagones viene desarrollando en los últimos años un proceso de crecimiento sostenido que se refleja tanto en la ampliación de su infraestructura como en la diversificación de sus actividades.
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Históricamente vinculado al remo y a la actividad náutica, la institución maragata se viene consolidando también como un espacio recreativo de uso cotidiano para vecinos y visitantes en un coqueto lugar de la margen norte del río Negro, al que se llega bordeando la avenida costanera.
“Hoy el club ofrece mucho más que la actividad deportiva: es un lugar donde la gente viene a pasar el día, a compartir, a usar los fogones, a disfrutar del río y del predio”, señaló el vicepresidente de la institución, Alejandro Echarren.
En diálogo con NoticiasNet, contó que actualmente, la institución cuenta con 1.985 socios y dispone de un predio de casi cuatro hectáreas, que incluye sectores parquizados, áreas deportivas y recreativas, y espacios de uso comunitario.
La oferta comprende 37 fogones con mesas y bancos, sectores de juegos para niños, canchas deportivas, confitería concesionada, sanitarios distribuidos en distintos puntos y un balneario con servicio de guardavidas durante la temporada de verano, a través de un convenio con la Municipalidad de Patagones.
En relación con el crecimiento institucional, Echarren explicó que “cuando asumimos, el club estaba fundido, y en estos años se trabajó en ordenar la administración y en generar servicios que le den vida al predio”.
En ese marco, indicó que el número de socios se mantiene limitado: “Se puso un tope porque hay una capacidad real del lugar que se debe respetar, para que los socios históricos puedan seguir usando el club con normalidad”, indicó.
En el plano deportivo, el Club Piedra Buena mantiene su actividad principal vinculada al remo, con embarcaciones, muelles y espacios de entrenamiento, y también cede sus instalaciones a deportistas de otras disciplinas. “El predio está resguardado del viento y eso permite que chicos de selecciones de canotaje entrenen acá, incluso siendo de otros clubes”, explicó Echarren.
Entre las obras realizadas recientemente se destacan nuevos vestuarios, mejoras en los grupos sanitarios y el avance de un proyecto para la construcción de un albergue con capacidad aproximada para 12 camas, pensado para alojar delegaciones deportivas. “La idea es poder recibir chicos que vienen de otras partes del país a entrenar y que tengan todo en un mismo lugar”, señaló el vicepresidente del club.
Otro de los ejes centrales del desarrollo del predio es el plan de forestación con especies nativas, impulsado luego de la pandemia. “Empezamos a limpiar sectores que estaban totalmente cerrados y a reforestar con árboles nativos de la zona, como el sauce criollo, que se había perdido”, indicó Echarren, y agregó que el objetivo es recuperar el entorno natural y permitir una mayor visual del río.
Echarren, de la comisión directiva. Foto Vanesa Schwemmler para NoticiasNet.
En cuanto al funcionamiento económico, el club se sostiene a partir de la cuota social, la cuota deportiva, el alquiler de la confitería y, durante la temporada estival, el ingreso generado por el cobro de entradas a quienes no son socios. En los meses de mayor actividad, la institución emplea a unas 15 personas, entre personal permanente y contrataciones temporarias para tareas de mantenimiento, atención y limpieza.