DESCONEXIÓN
Cuál es la actividad que realiza Juliana Awada en Villa La Angostura para olvidarse de Mauricio Macri
Las decisiones más significativas en la vida no siempre se acompañan de discursos largos y públicos. A veces, son silenciosas, simples, pero cargadas de significado. Tal es el caso de Juliana Awada, quien recientemente decidió alejarse al sur de Argentina, específicamente a Villa La Angostura, un lugar que le resulta familiar y reconfortante.
La Patagonia argentina, conocida por su belleza indómita y sus vastos paisajes naturales, se convirtió en el destino perfecto para Awada después de su separación de Mauricio Macri. Lejos del bullicio de la ciudad y de las miradas escrutadoras, encontró un refugio donde pudo reconectarse consigo misma y con la naturaleza.
En este ambiente sereno, Awada ha adoptado el trekking como su actividad principal. Esta práctica no solo proporciona un desafío físico sino que también permite una conexión profunda con el entorno. Al recorrer los senderos montañosos, cada paso requiere de su total concentración, dejando poco o ningún espacio para las preocupaciones externas.
Alternando entre el esfuerzo físico y momentos de contemplación, las caminatas por las montañas ofrecen a Juliana una experiencia introspectiva. Las imágenes compartidas en sus redes sociales capturan la esencia de estas travesías: caminos que surcan paisajes imponentes, verdes extensiones adornadas por lagos cristalinos, y momentos de pausa donde el mirar alrededor invita a la reflexión.
Acompañada de sus amigas, y vestida apropiadamente para la actividad ”con pantalones funcionales, una musculosa de tono oscuro y una camisa leñadora que alude a colores otoñales”, Awada parece encontrar en estos espacios abiertos una nueva narrativa de su vida. Cada liberar de estrés y carga emocional trae consigo un sentimiento renovador que se refleja en sus publicaciones, como cuando menciona, "Trekking en Patagonia. Costó la subida, pero qué gratificante es llegar". Esta frase encapsula no solo un logro físico alcanzado a través del trekking, sino también un momento de serenidad mental post-separación.
Villa La Angostura se convierte así en el espacio donde Juliana rehace parte de su vida, alejándose del ruido mediático para caminar en silencio, guiada por el ritmo personal y los caprichos de la naturaleza. Sus estancias anteriores en estas tierras no eran más que escapadas, pero ahora asumen un sentido de renovación y fortaleza. En cada caminata, Juliana Awada se acerca un poco más a su verdadera esencia, en un recorrido que es tanto exterior como interior, llevándola hacia un horizonte de calma y equilibrio.