“Nunca tuve miedo”: habló el empleado héroe que evitó el robo de una despensa
La crónica policial con más repercusión esta semana fue el robo frustrado en una despensa de la avenida Castelli al 200 de Viedma. Es que un empleado del negocio sacó corriendo a cinco ladrones, uno de ellos armado con un cuchillo y así evitó un asalto seguro.
El protagonista de esta historia, el trabajador héroe conversó con NoticiasNet y contó: "Ya estábamos cansados porque ya es la tercera vez que nos quisieron entrar y cansa que nos vean la cara, que te quieran robar solamente por el hecho de que son pendejos. Nosotros le metemos todo el esfuerzo a nuestro trabajo y uno se cansa que nos quieran pasar por encima".
Consultado sobre si en ninguna instancia midió las consecuencias, contestó: "Mi vieja después me mandó un audio donde me re cagó a pedos, pero en el momento no pensé por la adrenalina. Yo aproveché que todos miraron al chico que estaba ahí, que después no volvió más, y en ese segundo amagué con agarrar algo, uno de ellos me vio y salieron corriendo. Ya después los correteé por la esquina y les grité de todo. Mi compañera me dijo que se me había caído el cuchillo y yo no había salido con cuchillo, era de ellos, ahí en frío sí me puse a pensar en todo lo que podía haber pasado".
Seguidamente, dijo: "Yo vi que el primero que entró, el de River amagó con sacar algo, pero se levantó la remera demasiado y no tenía nada, pensé que iban amagar nomas. Y uno flaquito sí tenía un cuchillo".
En relación a si tuvo temor por la inferioridad numérica, remarcó: "Nunca tuve miedo porque si no me iban a pasar por encima, iban a dar la vuelta por el mostrador, me iban a robar la plata, el celular y todo. Entonces, nunca tuve la iniciativa de dar un paso para atrás para que se lleven todo. Sino después vuelve otra vez y te tienen de punto".
La valentía de este empleado fue más allá de su vínculo con el dueño, puesto que no tienen ninguna relación familiar como suele pasar con almacenes de barrio, lo que redobla lo que fue su osadía. En este sentido, precisó: "Mi jefe al otro día me agradeció, yo siempre trato de cuidar el laburo y para quien laburo, me agradeció por el valor que tuve en ese momento. Fue todo muy rápido, mi compañera me dijo que entraron en un segundo, en un segundo salieron y yo salí atrás de ello en un segundo".
Además, puntualizó que no tiene muchas esperanzas de que haya una condena contra los autores del intento de robo: "Yo creo que ninguno supera los 18 años, son todos menores y todos los días pasan por ahí, me juego la vida que ayer volvieron a pasar otra vez y yo me sentí incómodo atendiendo".
Al igual que pidió más iluminación: "Cuando son las 9 y media recién prenden las luces de afuera y eso te juega en contra" y amplió que les gustaría que haya patrullajes constantes hasta las 22 horas que es el horario habitual del cierre de los varios comercios en el perímetro.