El faraónico proyecto de Animal: “Marcar una tendencia diferente en el camino de los gimnasios”
Realizar actividad física es un hábito que viene en aumento, y que vas más allá de la cuestión estética, que tiene que ver con la salud, aunque todo va de la mano. Hoy la gente invierte en esto y le dedica tiempo. Sin ir más lejos, un relevamiento de NoticiasNet da cuenta de la cantidad de personas que empezaron a ir al gimnasio en enero. Nada de dejarlo para marzo.
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La charla se dio con la gente de Animal, uno de los centros de entrenamiento que viene creciendo desde todo punto de vista. Ante la demanda, recientemente se abrió una sucursal en Patagones que se suma al que tienen en Viedma, en la calle Guido N°73 y a Crossbox.
En diálogo con su dueño, Nacho Dianesi, contó que el de Viedma está a punto de mudarse a un espacio mucho más grande para poder atender tanta demanda. “Nos vamos a la calle Álvaro Barros, entre Rivadavia e Irigoyen, donde estaba antes Anses”, contó.
“Es un edificio que tiene planta baja más dos pisos, muy grande, entonces vamos a proponerle a la comunidad de la zona un gimnasio de tres pisos, con sala de musculación de dos plantas, mucha maquinaria, sala de Pilates, zumba, jumping, GAP (glúteos, abdomen y piernas) localizada, funcional. Una sala exclusiva para preparación física, una sala de artes marciales, donde va a haber stretching, yoga, ninjutsu, jiu-jitsu, kick boxing. La idea es tener un gimnasio muy integral", remarcó Dianesi.
Por otro lado, sobre el abanico de posibilidades para asistir, contó: "La idea es arrancar a las 6.30 de la mañana hasta las 11 de la noche de corrido. Con duchas para que la gente pueda ir y bañarse y después irse a trabajar o lo que sea. Estamos en el corazón de la administración pública. Con el tiempo vamos a agregar viandas FIT”.
Sobre el nuevo edificio en el que se está arrancando este proyecto faraónico, Nacho explicó: “Hoy es blanco, pero va a ser negro por fuera y por dentro, con mucha estética, muchas luces. La idea es que sea un gimnasio atractivo”.
La particularidad de Animal es el servicio que brinda. Atención personalizada, con un QR en el que el cliente se descarga su rutina, recuerdo a lo que vaya a buscar. Más allá de eso, profesores que están a disposición, siempre atendiendo las demandas, corrigiendo movimientos. “Vinimos a marcar una tendencia diferente en el camino de los gimnasios que se conocían en la comarca”, contó.
Y explicó: “Por ejemplo, los gimnasios te cobran por la cantidad de veces que vas en la semana. 2,3, 4, 5 veces a la semana...nosotros no. Nosotros cobramos una tarifa fija y vos vas la cantidad de veces que querés. Tenés libertad de horario, cada uno va al horario que quiere, libertad de tiempo, te quedás lo que vos quieras, libertad de días".
“La otra cosa es que tenés distintos planes. El básico, donde la gente va, el profe te enseña a usar las máquinas, te asiste, y al cabo de uno o dos meses te da una rutina virtual que la escaneas con el QR. Ahí tenés la rutina con su respectivo video con la explicación del ejercicio. Es una rutina personificada que armamos nosotros y se la damos al cliente para que ya la tenga. También tenés la opción full, un semipersonalizado, donde tenés un profe que te entrena, aunque también está a cargo de la sala. Y el Premium que, si es personalizado, donde tenés un entrenador exclusivo para vos”, indicó.
Entre las opciones, aparece la posibilidad de usar las instalaciones de Viedma o Patagones de manera indistinta. "Vos sos de Viedma, tuviste que ir a Patagones, querés ir al gimnasio, podés. Vas escaneas el QR y tenés tu rutina también en Patagones”, mencionó.
Nacho se permitió una anécdota con respecto a la sucursal de Patagones. “Cuando quise abrir, me contacté con la inmobiliaria, y no me dio atención. Me subestimó. 'En la costanera de Patagones, está Café Martínez, poner un gimnasio no da', me dijo. Le dije que no quería poner un gimnasio común, un montón de fierros. Lo llamé al dueño, le explique lo que quería hacer, primero me dijo que no y cuando le mando fotos del Animal de Viedma me dice: 'Nos vemos esta tarde y hablamos'. Cuando les mostré lo que quería hacer quedaron chochos".
"Lo hicimos donde estaba Molina. El gimnasio frente al río, con una estética y una modernidad, todo pintadito, todo cuidado. Vas, tenés tu toalla, la usas y después la dejas en un canasto, los profe vestidos iguales, recepcionista todo el tiempo, profes que se capacitan todo el tiempo. Todo muy cuidado", sintetizó.
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