ESTILO
Juliana Awada se instaló en su mansión de Villa La Angostura tras separarse: las fotos
Villa La Angostura siempre ha sido un refugio emblemático para quienes buscan escapar del ajetreo y del bullicio. La reciente mudanza de Juliana Awada a su mansión en esta localidad, después de su separación de Mauricio Macri, refleja una historia de búsqueda de paz y renovación en lo más profundo del paisaje patagónico.
Desde que la noticia de su separación salió a la luz, se supo que Juliana Awada optaría por desplazarse a un lugar donde pudiera encontrar serenidad. Esta mansión no solo es una residencia, sino también un testamento de su necesidad de distanciarse, tanto física como emocionalmente, del constante escrutinio público.
Situada en la Bahia de San Patricio, a orillas del majestuoso Lago Nahuel Huapi, la mansión es un espectáculo de sofisticación arquitectónica. Con un enfoque que enaltece lo natural, la residencia se comunica íntimamente con el espléndido ambiente a su alrededor. La fachada, revestida de chapa negra, parece casi desaparecer entre los altos árboles y arbustos que la rodean, proporcionándole una integración súbita y orgánica.
En el interior, se promueve un ambiente cálido que no abandona el estilo contemporáneo. Grandes ventanales permiten que el sol patagónico bañe de luz los espacios durante horas. Las noches se pasan entre la complacencia que ofrece un hogar a leña, cuyo crepitar funge no solo como fuente de calor, sino como banda sonora del retiro nocturno.
Juliana Awada ha compartido en sus redes algunos destellos de su hogar y muestra cómo se ha sumergido en una nueva etapa de su vida, buscando sus ritmos propios lejos del trajín urbano. Las galerías abiertas al exterior, vinculadas con un entorno natural impasible, junto a un invernadero lleno de vida, no solo sugieren el deseo de autoexpresión, sino también una reafirmación de sus raíces.
La mansión tiene una conexión directa con la quietud del Lago Nahuel Huapi mediante un muelle privado. Este muelle simboliza un nuevo inicio: un camino que invita a la introspección. Esta búsqueda de armonía personal, en equilibrio con la naturaleza, parece ser el nuevo hogar que Juliana construye no solo para ella misma, sino también para su legado, en un tiempo donde redescubrirse es imprescindible.