Mural de una víctima de femicidio tapado: el descargo de la dueña de la rotisería
Tras el repudio social desatado por la aparición de una promoción comercial en el lugar donde estaba el mural en homenaje a Silvia Vásquez Colque, víctima de femicidio en 2017, la responsable del negocio rompió el silencio.
La dueña de la propiedad donde fue intervenida la muralización se expresó por primera vez, para dar su versión de lo ocurrido.
La intervención artística —que estuvo ubicada en el paredón de la esquina de Álvaro Barros y Winter y servía como punto de memoria colectiva sobre el femicidio de Silvia— fue reemplazada por una publicidad de su rotisería familiar.
La acción generó un fuerte repudio de colectivos feministas y de vecinos que consideraron que el espacio debía destinarse a la memoria y la reflexión social.
Ahora, en un descargo enviado a la redacción de NoticiasNet, la propietaria del negocio Sabores Inesperados, explicó que el paredón donde se pintó la publicidad pertenece a su familia.
“Los chicos que estuvieron pintando fueron agredidos verbalmente cuando intentaban explicar por qué se había cubierto el mural, con autorización”, aseguró.
Según su relato, la intención fue dialogar con quienes protestaron y ofrecer pintar un espacio al lado, pero la discusión derivó en un escrache.
La mujer agregó que incluso una concejal de Viedma se comunicó con ellos, y que en ese contacto se intentó buscar una solución respetuosa. Sin embargo, aseguró que algunas personas optaron por “escracharnos y meterse con nuestra fuente de trabajo”.
En su descargo, la propietaria sostuvo que nunca tuvo problema con el mural original de Silvia ni con otros homenajes similares, aunque resaltó que nunca le consultaron a su familia.