Taparon en Viedma el mural de una víctima de femicidio
El mural de Silvia Vásquez Colque, asesinada por su pareja Marcos Thola el 5 de junio de 2017 en Viedma, fue borrado para promocionar una rotisería. Estaba ubicado en la estratégica esquina de Álvaro Barros y Winter, que le daba visibilidad al doloroso hecho delictivo.
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"Sabores inesperados, viandas, eventos, catering, envíos gratis", dice la leyenda con un fondo blanco, en donde estaba el símbolo de recordación a la víctima de femicidio, y que servía como punto de partida para las numerosas marchas que se realizaban los 8 de marzo de cada año.
En esa fecha, se celebra el Día Internacional de la Mujer, una jornada para reflexionar y actuar por la igualdad de derechos, la participación plena de las mujeres en la sociedad y la erradicación de la violencia de género, con orígenes en las luchas de trabajadoras a principios del siglo XX y oficializada por la ONU en 1977. También servía para el mismo fin, las caminatas relacionadas con los días de "Ni una menos".
Inmediatamente de trascendido el hecho de hacer propaganda comercial, la situación generó un repudio generalizado desde los colectivos feministas indicaron que “los murales preservan la memoria colectiva, transforman espacios públicos en lugares de reflexión, reflejan la identidad cultural y comunitaria, educan sobre eventos pasados y fomentan el diálogo social, sirviendo como herramientas poderosas para la conciencia, la sanación y la resistencia, al hacer visibles narrativas que de otra forma podrían ser silenciadas”.
El femicidio de Silvia Vásquez Colque
Silvia desapareció entre la noche del 4 y madrugada del 5 de junio de 2017 y fue Marcos Thola Durán, quien realizó una exposición aduciendo abandono de hogar. Se presentó ante las autoridades de la Comisaría 38 del barrio Lavalle.
Tras la exposición de su entonces pareja no hubo búsqueda de la mujer porque la Policía entendía que se había ido por voluntad propia, incluso el propio Thola Duran habría dicho que “se fue con un macho”.
No obstante, una amiga oriunda de la ciudad de Bahía Blanca, Belén Barrientos, denunció en el mes de julio su desaparición. Si bien en un primer momento la Policía no quería tomarle la denuncia, la mujer regresó a los 10 días de esa primera visita y logró que la fuerza actuara.
A la par de esta acción, dentro del grupo Mujeres Organizadas, se conformó la Comisión Silvia Vásquez Colque que se encargó de visibilizar el caso, hacer público el reclamo y solicitar a la Justicia que se investigue el hecho como un posible crimen. Los fundamentos de tal pedido fueron los antecedentes de violencia de género que había en la pareja.
De hecho, fue así que se supo que el uno de enero de ese año Marcos Thola Durán había atacado a Silvia con un cuchillo, entre otros hechos de violencia que presenciaron sus hijos. Durante el proceso previo a la investigación, fue el grupo de mujeres el que insistió ante la Fiscalía que se movilizará e incluso también se encargaron de traer a Viedma a la hermana y la madre de Silvia, quien se encontraba en Bolivia, para que fueran querellantes.
Condena
Luego de mucho trajin, de estar presentes en cada una de las audiencias y de realizar actividades de difusión con el empapelado de la ciudad reclamando el pedido de justicia finalmente hubo juicio y Marcos Thola Durán fue condenado.
En octubre de 2019 los jueces Marcelo Álvarez, Juan Brussino Kain y Adrián Dvorzak, condenaron a Marcos Thola Durán a la pena de prisión perpetua por considerarlo autor del delito de homicidio agravado por haberse cometido contra quien ha mantenido una relación de pareja y por haber sido perpetrado por un hombre contra una mujer, en un contexto de violencia de género.
Se atribuyó a Marcos Thola Duran haber sido quien entre las 22 del 4 de junio de 2017 y las 9 del 5 de junio de 2017, mediante un procedimiento violento que no es posible precisar, en un sitio no determinado con exactitud, pero ubicable en la ciudad de Viedma, dio muerte a su ex pareja Silvia Vásquez Colque, ocultando luego de este acto el cuerpo de la víctima para que ésta no fuera encontrada.
Actualmente la comisión sigue activa, los hijos de Silvia crecieron, dos son mayores y los otros dos están a cargo de una familia sustituta. En cuanto al cuerpo de la mujer no se sabe nada y aún continúa el reclamo por su aparición.
El mural de Karen Álvarez
Al igual que el paredón que tenía el rostro de Silvia Vásquez Colque, el mural de Karen Álvarez, en inmediaciones de la Terminal de Ómnibus local, es otro de los símbolos que aparecen en nuestra ciudad. Se trata de la adolescente de 14 años asesinada en Viedma en octubre de 2014. El mural de Karen también presenta algunas grietas, aunque familiares y amigos lo tratan de conservar con algunos retoques frecuentemente.