SU PALABRA
Evangelina Anderson rompió el silencio tras el milagroso salvataje de sus hijos en el mar
No fue una simple anécdota de verano: para Evangelina Anderson, fueron días de angustia pura. Y esta tarde, la modelo rompió el silencio y describió conmovida lo que sintió al enterarse de que sus hijos, junto a Martín Demichelis, tuvieron un susto mayúsculo en el mar de José Ignacio, Uruguay.
La historia empezó como unas vacaciones soñadas de fin de año, pero el 31 de diciembre casi se transforma en tragedia. Bastián, Emma –a quien todos llaman “Abrojito”– y una sobrina se metieron al agua en una playa sin guardavidas y la corriente los empujó mar adentro. Fueron rescatados de milagro por dos guardavidas que casualmente pasaban por allí y se lanzaron a ayudarlos con tablas de surf.
Mientras la familia vivía ese momento límite, Evangelina no estaba enterada de nada. Pasaron cuatro días antes de que su hijo mayor le contara todo cuando ella volvía en avión a Buenos Aires. “Es muy fuerte como mamá… no pude terminar de ver ese video, me hizo muy mal”, confesó con la voz quebrada al ser consultada este viernes.
La modelo, que participa de MasterChef Celebrity, eligió no ver las imágenes del rescate completo y tampoco entrar en detalles íntimos del episodio: “Esos detalles son muy íntimos”, explicó, marcando un límite claro entre su vida pública y lo que siente como madre.
Sobre cómo se sintió al recibir la noticia, Anderson fue sincera: “Como cualquier mamá que ve una situación como esta”, y recordó que sus hijos fueron quienes le relataron lo ocurrido. A pesar del susto, subrayó algo elemental: “Están bien los chicos, están sanos y eso es lo importante”.
Consultada sobre posibles responsabilidades de su ex, Martín Demichelis, o polémicas alrededor del episodio, la rubia evitó entrar en detalles. “No voy a hablar de eso. De esos temas yo no hablo nunca”, respondió, reafirmando su postura de protección total hacia sus hijos y priorizando su bienestar emocional.
Evangelina también se refirió a comentarios y posteos recientes que involucraron a su hija Lola, pero descartó vincularlos con el momento de tensión vivido en el mar. “Una cosa son los posteos de TikTok que hacen mis hijos para divertirse y otra cosa es que yo hable de ellos”, explicó con firmeza.
Mientras la familia digiere lo ocurrido, la reflexión de Evangelina quedó clara: el susto del verano terminó en alivio, pero también en una enseñanza sobre los riesgos del mar y la fragilidad de los momentos felices. Por ahora, lo que reina es gratitud, silencio y la certeza de que, más allá del escándalo, lo que importa de verdad es que todos están juntos y bien.