2026-01-13

Encontraron a la mujer que cortó la comunicación de su tobillera electrónica

Volvió a conectarse por lo que evitó la cárcel.

Por causas no explicadas en forma precisa, se logró ubicar a la mujer que había sido declarada en rebeldía y habían pedido la detención, debido a que gozaba de una prisión domiciliaria con limitaciones en virtud de que tenía colocada una tobillera  electrónica.

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La protagonista del incidente es Camila Cayamilla, quien había sido condenada en octubre de 2024 a tres años y seis meses de prisión efectiva por portación ilegal de arma de fuego de uso civil condicionado, en concurso con portación ilegal de arma de uso civil. Un mes después, la Justicia le había otorgado el régimen de prisión domiciliaria, bajo control electrónico.

Sin embargo, el pasado 10 de enero, el sistema de monitoreo encendió las alertas. Desde la Unidad de Arresto Domiciliario con Monitoreo Electrónico (UADME) informaron que el dispositivo GPS de la condenada se encontraba apagado, que no respondía llamados ni mensajes y que, al concurrir personal policial al domicilio declarado, no hubo respuesta alguna.

La situación controversial se dio porque el dispositivo salió de servicio el sábado 10 de enero a las 13.56. Ahí saltó la alarma a los operadores de la Unidad de Arresto Domiciliario por Monitoreo Electrónico (Uadme), por lo tanto se comunicaron con el Juzgado de Ejecución Penal Nº 8 que se encarga de este tipo de trámites.

Por su desaparición, ese tribunal cuya titular es Shirley González, la declaró en rebeldía y pidió su captura a las fuerzas policiales. Sin embargo, en el curso de la jornada pasada, de alguna manera apareció en virtud de que la Uadme informó que la comunicación se restituyó a las 11.18 del domingo.

Tras ello, y tomando en cuenta la vigencia de la feria judicial, durante la jornada pasada el juzgado decidió dejar sin efecto la declaración de rebeldía y pedido de captura en virtud de que la mujer quedó nuevamente bajo monitoreo electrónico. De esta manera, le dieron una nueva chance a la condenada, antes de que tenga una sanción más gravosa de prisión en la cárcel.

Cayamilla había sido incorporada al régimen de prisión domiciliaria luego de que el juez de Juicio, Guillermo Bustamante, firmó la sentencia acordada entre las partes el 3 de octubre de 2024 cuando fue llevada a juicio abreviado.

Durante la audiencia, la mujer reconoció haber sido quien, el 6 de septiembre de 2023, entre las 11 y las 11,20 en el barrio Unión de Viedma fue encontrada portando un arma de arma de fuego del tipo carabina, modelo 62 Juvenil Diana, Calibre 22.

Poseía cuatro municiones dentro de su cargador y además tenía en su poder una pistola nueve milímetros sin numeración marca Jericó con tres proyectiles en su cargador. Estas armas son de uso habitual en las fuerzas de seguridad.

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